El nombre de Corey Lewandowski vuelve a aparecer en el centro de una investigación sobre el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), esta vez por el alcance que habría tenido su influencia sobre contratos, personal y decisiones millonarias durante la gestión de la entonces secretaria Kristi Noem.
Una investigación publicada por The Wall Street Journal revela que Lewandowski, aunque era un empleado especial del gobierno sin salario, habría ejercido en la práctica un poder mucho mayor al que sugería su cargo. Según el diario, tenía acceso a decisiones relacionadas con miles de millones de dólares y llegó a ser visto dentro de la agencia como una especie de “secretario en la sombra”.

El reporte señala que Lewandowski habría ofrecido a funcionarios de Qatar y Emiratos Árabes Unidos servicios privados para resolver asuntos bajo competencia del DHS, incluidos problemas de visas. Ambos gobiernos habrían rechazado las propuestas, de acuerdo con personas citadas por el Journal.
El dinero y los contratos son otro de los focos de atención.
Un contrato de $2,700 millones terminó en $1,000 millones
Uno de los episodios más relevantes involucra a Palantir. La empresa había negociado con el DHS un acuerdo de $2,700 millones que permaneció sin firmar durante semanas. De acuerdo con el medio citado, Lewandowski insistió en mantener una reunión privada con el director ejecutivo de la compañía, Alex Karp. El encuentro no ocurrió y, posteriormente, el acuerdo fue reducido a $1,000 millones.
El diario también documentó movimientos relacionados con GEO Group, uno de los principales operadores privados de centros de detención. Su participación en el mercado pasó de 37% durante la administración de Joe Biden a 25% durante el gobierno de Trump, según un análisis de contratos federales citado por el Journal. Aun así, GEO acumuló cerca de $1,000 millones en contratos de detención durante los primeros 500 días del gobierno de Trump.

Las acusaciones ya provocaron cuestionamientos en el Congreso. En marzo, senadores solicitaron al DHS conservar documentos y comunicaciones relacionados con Lewandowski y Noem. Reuters informó que el inspector general del DHS abrió una investigación sobre el manejo de contratos durante la gestión de Noem.
El DHS bajo escrutinio
La investigación no se limita a Lewandowski. También examina a personas colocadas en posiciones relevantes durante la administración de Noem. Entre ellas aparece Kara Voorhies, contratista de FEMA vinculada al círculo de Lewandowski, cuyo trabajo y remuneración de hasta $19,000 semanales fueron objeto de cuestionamientos. The Washington Post reportó que investigadores del DHS registraron su oficina en marzo como parte de la revisión.
El propio Lewandowski rechaza las acusaciones. Su representante declaró al Wall Street Journal que niega “categóricamente” haber exigido pagos o compensaciones a contratistas y negó haber buscado contratos con gobiernos extranjeros mientras trabajaba en el DHS.

Su salida de la agencia ocurrió después de que Trump destituyera a Noem en marzo. Reuters confirmó entonces que un portavoz del DHS señaló que Lewandowski “ya no tiene ningún cargo” dentro del departamento.
Mientras el inspector general continúa revisando posibles irregularidades, los investigadores evalúan incluso una posible remisión penal al Departamento de Justicia. El caso coloca nuevamente al DHS bajo presión por la manera en que se administraron contratos y recursos públicos durante la segunda administración de Trump.
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