
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, pidió a Estados Unidos no utilizar a México como parte de su campaña electoral, luego de las recientes declaraciones del secretario de Estado, Marco Rubio, sobre la presencia y control territorial de organizaciones del narcotráfico en territorio mexicano. Durante su conferencia de prensa matutina, Sheinbaum consideró que los señalamientos de funcionarios estadounidenses ocurren en un contexto marcado por las elecciones intermedias de noviembre en Estados Unidos.
“Yo considero que es parte de la campaña electoral de Estados Unidos. Ellos tienen elección en noviembre y como hemos dicho, que no usen a México en su campaña. Estados Unidos tiene sus problemas. Entonces, no se debe usar a México como parte de la campaña electoral”, afirmó. La presidenta respondió así a Rubio, quien durante una visita a Ecuador aseguró que existen “territorios, extensos territorios en México, que no están gobernados por el Estado, están controlados por las organizaciones del narcotráfico”.
Las declaraciones del funcionario estadounidense se suman a críticas similares del presidente Donald Trump, quien ha señalado en distintas ocasiones la presencia de grupos criminales en México como uno de los principales problemas de seguridad para Estados Unidos.
Sheinbaum defiende cooperación sin subordinación
Sheinbaum rechazó que México deba convertirse en un argumento dentro de la contienda política estadounidense y sostuvo que ambos países deben concentrarse en sus propios procesos electorales.
“México no es piñata de nadie, a México se le respeta. Nosotros no nos metemos en su elección”, dijo. La mandataria también defendió los resultados de la estrategia de seguridad de su Gobierno y señaló la reducción de los homicidios dolosos como uno de los indicadores de los avances frente al crimen organizado.
Al mismo tiempo, pidió a Washington reforzar las acciones contra el consumo de drogas y el tráfico ilegal de armas hacia México. Señaló que el Gobierno mexicano mantiene su disposición para colaborar con Estados Unidos en materia de seguridad y para reducir los delitos asociados con el tráfico de sustancias. Sheinbaum insistió en que la relación bilateral debe mantenerse bajo criterios de respeto y coordinación. “Nos coordinamos, sin subordinarnos”, afirmó, al remarcar que la soberanía mexicana no está sujeta a negociación.
La presidenta dijo que su Gobierno mantendrá una posición de “cabeza fría” para evitar provocaciones y preservar la cooperación con Washington, que consideró una “responsabilidad política” importante para ambos países. El intercambio ocurre mientras México y Estados Unidos mantienen una agenda bilateral marcada por seguridad fronteriza, combate al narcotráfico y negociaciones comerciales, asuntos que también forman parte del debate político estadounidense previo a las elecciones de noviembre.
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