
Autoridades estadounidenses incautaron más de 900 kilogramos de metanfetamina, equivalentes a más de 2,000 libras, que eran transportados ocultos en un cargamento de col en el sur de Texas.
El decomiso fue realizado por agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA), a través de su oficina en McAllen, como parte de una investigación de la Fuerza de Tarea de Seguridad Nacional.
De acuerdo con las imágenes difundidas por las autoridades, los paquetes con la droga estaban camuflados entre las hojas del producto y cubiertos con plástico de color verde, con la intención de dificultar su detección durante el traslado.
El operativo fue resultado de un trabajo conjunto entre distintas agencias federales y estatales de Estados Unidos.
Además de la DEA, participaron elementos de Investigaciones de Seguridad Nacional, el FBI, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, la Patrulla Fronteriza y el Departamento de Seguridad Pública de Texas.
La DEA informó que el decomiso ocurrió en el Valle del Río Grande, aunque hasta el momento las autoridades no han precisado el punto exacto donde fue localizado el cargamento.
Las autoridades mantienen abierta la investigación para establecer de dónde procedía el cargamento, cuál fue su ruta de transporte y quiénes estarían detrás del envío de la droga.
Hasta el momento, tampoco se han dado a conocer públicamente personas detenidas o acusadas por esta incautación.
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