EE.UU. impulsa a Venezuela al G20 energético para reducir dependencia de Oriente Medio

Estados Unidos abrió esta semana una nueva vía de acercamiento energético con Venezuela al invitar a una delegación del Gobierno interino venezolano a participar en encuentros paralelos y reuniones bilaterales durante el ministerial de Energía del G20, que se celebra en Houston, Texas. La presencia venezolana, aunque fuera de las sesiones ministeriales oficiales, forma parte de la estrategia de la Administración Trump para fortalecer el papel del hemisferio occidental en el mercado mundial de hidrocarburos ante las interrupciones de suministro provocadas por la guerra en Oriente Medio.

El secretario del Interior, Doug Burgum, quien copreside las reuniones junto con el secretario de Energía, Chris Wright, planteó directamente esa estrategia al señalar que Washington busca modificar el mapa energético internacional. “Se trata de que el centro geopolítico del petróleo se desplace fuera de Oriente Medio —tenemos todas estas dudas sobre las interrupciones en Oriente Medio— y se traslade al hemisferio occidental”, declaró Burgum a Fox Business.

Venezuela gana espacio en la estrategia energética de Trump

La delegación venezolana estará encabezada por la ministra de Hidrocarburos, Paula Henao, y contará también con Jovanny Martínez, vicepresidente ejecutivo de PDVSA. Ambos podrán participar en actividades organizadas por Estados Unidos, conversaciones con representantes de la industria y encuentros bilaterales, pero no tendrán acceso a las reuniones ministeriales oficiales a puerta cerrada.

Houston, considerada uno de los principales centros energéticos del mundo, reúne a representantes de China, India, Japón y Alemania, además de grandes productores como Canadá y Arabia Saudí. Rusia también prevé enviar funcionarios, en un contexto de tensiones entre Moscú y algunos gobiernos europeos. La invitación ocurre apenas dos semanas después de un acuerdo petrolero entre Washington y Caracas que contempla una participación estadounidense de 35% en North American Blue Energy Partners (NABEP), empresa vinculada con 17 campos venezolanos cuyas reservas se estiman en unos 65,000 millones de barriles.

El acuerdo también contempla que Estados Unidos tenga derechos sobre parte de la producción a precio de costo y llega acompañado de nuevos planes de expansión de compañías como Chevron y Eni. Para la Casa Blanca, Venezuela representa una fuente adicional de petróleo en momentos en que el conflicto con Irán ha elevado la presión sobre los mercados y los consumidores estadounidenses.

Las reuniones del G20 se extenderán hasta el miércoles y coinciden con los planes de Trump para eliminar regulaciones que limitan las emisiones de gases de efecto invernadero de las centrales eléctricas estadounidenses.

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