
El gobierno de Estados Unidos anunció la imposición de restricciones de entrada contra siete exfuncionarios ecuatorianos, a quienes acusa de mantener nexos con estructuras del crimen organizado que operan en Ecuador y que tendrían conexiones con organizaciones criminales internacionales.
Entre los grupos mencionados en los señalamientos estadounidenses se encuentran el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), el Cártel de Sinaloa, así como las organizaciones ecuatorianas Los Choneros y Los Lobos.
La medida alcanza también a familiares de los exfuncionarios señalados. La decisión representa una nueva acción de Washington dentro de su estrategia para aumentar la presión contra las redes del narcotráfico y la corrupción vinculadas con organizaciones criminales en América Latina.
Durante su reciente visita a Ecuador, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, anunció además la designación de Los Tiguerones como organización terrorista extranjera y adelantó que buscará ante el Congreso estadounidense 45 millones de dólares adicionales para apoyar los esfuerzos de seguridad del gobierno de Daniel Noboa.
Washington refuerza cooperación con Ecuador
La decisión contra los siete exfuncionarios se suma a una serie de medidas adoptadas por la administración de Donald Trump para fortalecer la cooperación con Ecuador en el combate al narcotráfico.
Rubio ha presentado al gobierno de Daniel Noboa como uno de los principales aliados de Washington en la región para enfrentar a las organizaciones criminales.
Estados Unidos también ha incrementado su apoyo en materia de inteligencia, equipamiento y operaciones contra el tráfico de drogas.
Las acusaciones contra los siete exfuncionarios ecuatorianos representan así un nuevo frente dentro de la ofensiva estadounidense contra las redes de corrupción y narcotráfico que, según Washington, permiten la operación y expansión de organizaciones criminales en la región.
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