
El fiscal general de Estados Unidos, Todd Blanche, descartó abrir una investigación sobre los pagos realizados por el empresario ruso Umar Kremlev para cubrir parte de los festejos por la boda de Donald Trump Jr. y Bettina Trump en las Bahamas, después de que una investigación periodística revelara que el dirigente del boxeo internacional desembolsó cientos de miles de dólares.
Blanche, quien asumió como fiscal general el 10 de agosto pasado tras haber sido abogado personal del presidente Donald Trump, restó importancia al caso durante una rueda de prensa en la Casa Blanca. El Departamento de Justicia confirma en su biografía oficial que Blanche es el 88º fiscal general de Estados Unidos.
“El presidente no sabe quién es esta persona. Creo que otros miembros de la familia no saben quién es esta persona. El hijo del presidente ha dicho que es un amigo muy cercano y que aceptó un regalo el fin de semana de su boda”, declaró Blanche ante los periodistas.
Cuando se le preguntó si el Departamento de Justicia investigaría si el regalo fue declarado adecuadamente o si existía algún asunto que ameritara una revisión federal, Blanche respondió: “¿Estoy investigando qué? Y cuando dices que esta persona es amigo de Putin, ni siquiera sé si eso es cierto”. Agregó que “todas las personas relevantes involucradas, el presidente y sus hijos, ya han abordado” el asunto.
La controversia comenzó después de que ProPublica revelara que Kremlev financió parte de las celebraciones realizadas en mayo en dos islas privadas de las Bahamas. De acuerdo con documentos y entrevistas recabados por el medio, el empresario cubrió gastos por cientos de miles de dólares, entre ellos el alquiler de una isla donde se celebró una recepción y se hospedaron invitados, además de un espectáculo de fuegos artificiales.
Una de las propiedades utilizadas puede alquilarse por alrededor de $100,000 dólares por noche, mientras que la empresa responsable de los fuegos artificiales cobra aproximadamente $70,000 dólares por espectáculos de ese tipo, según ProPublica. El medio señaló además que los pagos vinculados a Kremlev fueron procesados mediante una entidad con sede en Dubái afiliada a la Asociación Internacional de Boxeo (IBA).
Donald Trump Jr. y Bettina Trump confirmaron posteriormente la participación del empresario ruso, aunque hicieron una distinción entre la ceremonia matrimonial y los festejos posteriores. “Nuestro querido amigo Umar organizó muy generosamente dos noches increíbles de celebraciones para nosotros”, señalaron en un comunicado divulgado por Bettina Trump en Instagram. “Fue un regalo de bodas extraordinariamente generoso de un amigo, algo por lo que estuvimos y seguimos estando increíblemente agradecidos”.
La pareja rechazó que el gesto tuviera una motivación política. “Es desafortunado que algo tan personal y feliz pueda reinterpretarse como algo político o siniestro simplemente por quién es alguien o de dónde viene. La amistad no requiere un motivo político”, afirmó.
El presidente Trump también negó conocer a Kremlev y sostuvo que el ruso no pagó propiamente la boda. “No tengo idea de quién es Umar, nunca he oído hablar de él, y no pagó la boda de Don y Bettina, que tuvo lugar en un lugar totalmente diferente y en un día diferente de la boda”, declaró. Según el mandatario, se trató de una fiesta posterior ofrecida en honor de la pareja.