El presidente Donald Trump inauguró este lunes el nuevo helipuerto de la Casa Blanca y utilizó la ceremonia para destacar una de las obras que ha impulsado durante su segundo mandato, aunque el acto quedó opacado por una creciente disputa entre la administración y varios medios de comunicación sobre el acceso de los periodistas al complejo presidencial.
Bajo una ligera llovizna en el Jardín Sur, Trump cortó con unas grandes tijeras doradas una cinta roja, blanca y azul antes de abordar el Marine One para iniciar su viaje hacia Nueva York, donde participará en las actividades de la Asamblea General de las Naciones Unidas. La ceremonia tuvo una particularidad: las principales cadenas de televisión decidieron no transmitir las imágenes del acto después de que CNN fuera excluida de la cobertura de la Casa Blanca. ABC, CBS, NBC y Fox News acordaron suspender de manera conjunta la transmisión de la ceremonia, en solidaridad con CNN, MS NOW y Politico, medios que también fueron afectados por las restricciones de la administración.
Trump no respondió a las preguntas que le formularon los periodistas antes de abordar el helicóptero. El ruido del Marine One también hizo prácticamente imposible escuchar cualquier comentario que pudiera haber realizado durante la ceremonia. En cambio, el mandatario publicó en Truth Social que acababa de salir del césped de la Casa Blanca en el “viaje inaugural desde el helipuerto recién construido y muy bonito”.
Las restricciones a la prensa eclipsan la nueva obra
La disputa escaló este lunes cuando CNN, MS NOW y Politico presentaron demandas contra Trump ante un tribunal federal de Washington, D.C., después de que la Casa Blanca les prohibiera cubrir actividades presidenciales. Trump defendió nuevamente su decisión y sostuvo en Truth Social que “la Casa Blanca no está emprendiendo un ataque contra la prensa libre”.
CNN forma parte habitualmente de una rotación de cinco cadenas encargadas de proporcionar imágenes de los acontecimientos presidenciales. La exclusión de la cadena provocó que las otras cuatro organizaciones optaran por no distribuir las imágenes del acto inaugural.
El nuevo helipuerto comenzó a construirse en junio y fue presentado por Trump como una mejora necesaria para evitar daños al césped provocados por los helicópteros presidenciales más modernos. El presidente ha señalado que los nuevos modelos tienen una potencia superior a los utilizados durante décadas y que requieren una superficie preparada para sus operaciones.
Trump también ha destacado la utilización de granito y una gran insignia con el “Sello del Presidente de los Estados Unidos”. El mandatario ha dicho que la instalación impresionará al presidente chino Xi Jinping, quien llegará el miércoles a Washington para una visita de Estado.

El proyecto se suma a una serie de remodelaciones realizadas durante el segundo mandato de Trump. Entre ellas se encuentran modificaciones en el Jardín de las Rosas, cambios en el Despacho Oval y la demolición del Ala Este para construir un salón de baile cuyo costo se ha estimado en unos $400 millones.
Trump había dicho que el helipuerto sería financiado con fondos privados y estimó inicialmente su costo en hasta $6 millones. También afirmó que Sikorsky Aircraft, filial de Lockheed Martin, asumiría el gasto debido a su participación en la fabricación de los nuevos helicópteros presidenciales.
La obra representa otro ejemplo del interés de Trump por transformar físicamente el complejo presidencial, pero la inauguración terminó convirtiéndose también en el escenario de una disputa constitucional sobre el acceso de los medios a la Casa Blanca.
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