
El guardameta Keylor Navas saltó con todo a la cancha de las declaraciones para enfriar los ánimos de la fanaticada de los Pumas de la UNAM, asegurando de forma tajante que la dolorosa derrota sufrida ante Cruz Azul en la pasada final disputada en el Estadio Olímpico Universitario ya es cosa del pasado.
Bajo ese tenor, le puso paños fríos a cualquier aseveración referente a sacarse la espina o a tener una revancha, ya que consideró que son historias diferentes y que su mente está enfocada al 100 por ciento en morder el polvo de los celestes para rescatar el barco rumbo a la liguilla del torneo Apertura 2026.
El multicampeón de la Champions League, quien fuera una de las figuras más asediadas en aquella amarga tarde en el Pedregal, insistió en que el choque dominical no tiene tintes de venganza o que sirva para sacarse una espina clavada, puesto que desde su perspectiva humana el futbol no permite cambiar los libros de historia y gastar energía en lamentos estériles no tiene ningún sentido para el presente de la institución universitaria.
La urgencia del conjunto felino radica en revertir la dolorosa racha que arrastran en el actual certamen local, donde sumar unidades en la tabla general se ha convertido en una auténtica misión de vida o muerte para mantener vivas las esperanzas de clasificación, de manera que el arquero tico reconoció que les ha costado un mundo hacer pesar la localía en casa, pero que la plantilla está sudando la gota gorda para regalarle una alegría a la tribuna.
El cancerbero centroamericano se tomó el tiempo para aclarar sus palabras ante la exigente grada azul y oro, matizando que dejar el pasado atrás no significa que el plantel sea indiferente al sufrimiento del pueblo puma, ya que a él y a sus compañeros les dolió profundamente morder el polvo en la serie por el campeonato, un trago amargo que incluso afectó los entornos más íntimos de su hogar al ver llorar a sus propios hijos por la frustración de la derrota.
Lejos de lanzar promesas al aire en un deporte donde el destino siempre es incierto, Keylor Navas prefirió firmar un pacto de entrega absoluta con todos los seguidores que abarrotarán las gradas de Ciudad Universitaria el próximo domingo, garantizando que el compromiso del cuerpo técnico y de los jugadores para adjudicarse el triunfo frente a la escuadra cementera es total, mostrando una empatía absoluta con el sentimiento de frustración de la tribuna.
La nota curiosa de la conferencia de prensa donde Keylor Navas le puso paños fríos a la polémica de la revancha con Cruz Azul fue cuando en plena sesión de preguntas y respuestas recibió la llamada de su esposa para atender a la dueña de sus quincenas, demostrando que aun en el trabajo hay prioridades en la vida.
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