
Los Tigres de la UANL devoraron al superlíder Toluca en una auténtica batalla celebrada en el Estadio Universitario y donde el argentino Juan Brunetta fue el detonante del vibrante triunfo felino por 3-2 que sacudió la cima de la Liga MX al quitarle el invicto a unos Diablos Rojos que vendieron cara la derrota.
La escuadra regiomontana impuso condiciones en San Nicolás de los Garza desde el silbatazo inicial gracias al olfato goleador de su dorsal número diez. Brunetta encendió la fiesta apenas al minuto seis con un zurdazo milimétrico pegado al poste que dejó estático al arquero rival.
El dominio de Tigres en los primeros 20 minutos fue total, al grado de que convirtieron en héroe y villano al portero de los escarlatas, Luis García, salvando tres acciones de gol de los universitarios hasta cometer un tremendo oso al hacer el puente trágico en el primer gol de Brunetta, que le pasó entre las piernas.
El cuadro de la Universidad Autónoma de Nuevo León amplió la ventaja ante el delirio de su fiel y exigente afición. Emiliano Gómez frotó la lámpara y asistió de forma pulcra a Guillermo Martínez, quien definió con clase de pierna izquierda para firmar su bautizo de gol oficial con los universitarios.
La respuesta choricera llegó antes de que el colegiado mandara a los protagonistas a descansar al vestidor. El implacable ariete portugués Paulinho acortó distancias en la pizarra tras aprovechar un gran movimiento de pantalla de Jesús Gallardo que descolocó a la zaga felina.
El infierno se mudó temporalmente al norte del país durante los primeros compases del periodo complementario del compromiso. Federico Viñas empató las acciones de media vuelta tras un saque de banda, superando la estirada de Nahuel Guzmán y silenciando momentáneamente el Volcán.
Pero los universitarios tenían un as bajo la manga y no permitieron que los mexiquenses celebraran la igualada. Fernando Gorriarán habilitó en zona de peligro a Juan Brunetta, quien atacó con furia un rebote en el área y mandó guardar la pelota entre las piernas del arquero para concretar su doblete.
Los Diablos Rojos quemaron todas sus naves en la recta final con peligrosos embates comandados por Nicolás Castro y Franco Romero. Sin embargo, la zaga regiomontana bajó la cortina con uñas y dientes para amarrar tres puntos de oro puro en su trinchera.
El duelo tampoco estuvo exento de polémica por algunos aparentes pecados arbitrales, como una falta sobre Paulinho en la primera mitad de los zagueros de los Tigres, pero que el silbante Daniel Quintero no quiso ni tener la mínima intención de checar el VAR.
También el “Turco” Mohamed abonó para el show polémico al desafiar a Nahuel Guzmán al finalizar el primer tiempo en clara muestra de inconformidad por la forma como Tigres los controló en los primeros 45 minutos, pero sobre todo tratando de llevarse entre los pies a algún jugador de los felinos, pues con esas provocaciones fue expulsado de la cancha.
Con este doloroso descalabro en patio ajeno, el cuadro escarlata soltó la cima del circuito al quedarse estancado en veinte unidades. Por su parte, el conjunto de Nuevo León escaló peldaños importantes tras alcanzar las trece unidades gracias a la noche mágica de su ariete estrella.
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