Trump viaja a Alaska para evitar una derrota republicana que amenaza el control del Senado

A tres semanas de las elecciones legislativas, el presidente buscó impulsar la reelección del senador Dan Sullivan, quien apareció por debajo de su rival demócrata Mary Peltola en las encuestas de un estado históricamente republicano.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, viajó este martes 13 de octubre a Alaska para intentar rescatar un escaño republicano en el Senado que hasta hace unos meses parecía seguro, pero que ahora corre el riesgo de pasar a manos demócratas en las elecciones legislativas del 3 de noviembre.

El mandatario salió de Washington rumbo a Wasilla, una localidad situada a unos 72 kilómetros al norte de Anchorage, donde tenía previsto encabezar un mitin para respaldar al senador Dan Sullivan, quien buscó un tercer mandato frente a la excongresista demócrata Mary Peltola.

“Ahora mismo voy a Alaska para intentar ayudar a Dan Sullivan. Está muy lejos. Solo lo haría si creyera que es bueno. Y es muy bueno”, declaró Trump a los periodistas antes de abandonar la Casa Blanca, según la agencia Associated Press.

El desplazamiento reflejó la preocupación republicana por conservar su mayoría en el Congreso ante el avance demócrata en territorios tradicionalmente conservadores.

Las encuestas ponen en riesgo un bastión republicano

Alaska, el estado más extenso de Estados Unidos y con una población cercana a 740,000 habitantes, no eligió a un senador demócrata desde 2008 ni a un gobernador de ese partido desde 1998. Además, Trump ganó allí las elecciones presidenciales de 2024 por una diferencia de 13.1 puntos porcentuales.

Sin embargo, el promedio de encuestas de RealClearPolitics colocó a Peltola con 48.8% de las preferencias, frente al 47.4% de Sullivan, una ventaja de 1.4 puntos para la demócrata.

Una encuesta de The New York Times y Siena College mostró una diferencia mayor, con 50% para Peltola y 43% para el republicano, aunque otros sondeos registraron una contienda más cerrada.

Peltola centró su campaña en el costo de vida y la defensa de los intereses locales, mientras Sullivan apostó por su cercanía con Trump y las inversiones en el sector energético.

La guerra con Irán y la inflación complican la campaña

El deterioro de la popularidad presidencial, asociado con la guerra contra Irán, los elevados precios de la gasolina y la persistencia de la inflación, afectó las perspectivas electorales republicanas, según AP.

El encuestador de Alaska Ivan Moore advirtió que la pérdida de respaldo a Trump podría resultar determinante entre los votantes que lo apoyaron en 2024, pero que ahora mostraron dudas sobre su gestión.

“La visita es ciertamente apropiada. Que resulte eficaz o no es otra cuestión”, declaró Moore a AP.

La Administración Trump también intentó fortalecer su posición mediante proyectos energéticos. El presidente anunció una posible inversión surcoreana de $54,000 millones de dólares para desarrollar gas natural en Alaska, aunque Corea del Sur aclaró que el acuerdo todavía no estaba cerrado.

Otro factor fue el sistema electoral de Alaska, que permitió a los votantes ordenar a los candidatos según sus preferencias. En la contienda también apareció otro aspirante llamado Dan Sullivan, situación que generó acusaciones republicanas sobre una posible confusión entre los electores.

Una elección decisiva para el control del Congreso

Los republicanos conservaron una mayoría de 53 escaños frente a 47 del bloque demócrata en el Senado. Para recuperar el control de la cámara, los demócratas necesitaban una ganancia neta de cuatro escaños, una meta que dependió de sus resultados en varios estados competitivos.

Según Reuters, las contiendas en Maine, Carolina del Norte, Ohio, Iowa, Kansas, Texas y Alaska adquirieron especial importancia ante el avance demócrata en las encuestas.

En Alaska, Peltola superó a Sullivan en recaudación acumulada por aproximadamente $7 millones de dólares, aunque el republicano mantuvo una ventaja de $2.7 millones en recursos disponibles.

La visita de Trump formó parte de una gira electoral por el oeste de Estados Unidos, con nuevos mítines previstos para el miércoles 14 de octubre en Arizona y Montana.

A solo 21 días de las elecciones legislativas, el viaje presidencial evidenció una preocupación republicana: incluso en estados donde Trump ganó por amplio margen en 2024, la competencia electoral se convirtió en una amenaza para su mayoría en el Senado.

Sigue leyendo: