Demócratas exigen frenar la IA en aeropuertos de EE.UU. y ponen la seguridad de miles en juego

Un grupo de legisladores demócratas quieren detener el uso de una herramienta de inteligencia artificial (IA) para la gestión del tráfico aéreo en los principales aeropuertos de Washington D. C. La razón no es un fallo confirmado del sistema, sino una preocupación que consideran demasiado importante para ignorar: la falta de información pública sobre sus pruebas de seguridad y la capacitación del personal que deberá utilizarlo.

La petición fue dirigida a la Administración Federal de Aviación (FAA) y al Departamento de Transporte, en medio de los planes del gobierno para ampliar el uso de esta tecnología a otros aeropuertos del país. La herramienta comenzó a operar el 21 de septiembre en tres terminales de la región, de acuerdo con información publicada por The Washington Post.

Los legisladores advirtieron sobre los riesgos de incorporar estos sistemas a una actividad en la que un error puede tener consecuencias graves. En su carta al secretario de Transporte, Sean P. Duffy, y al administrador de la FAA, Bryan Bedford, expresaron: “Nos preocupa profundamente la integración de cualquier sistema con inteligencia artificial en los sistemas de control de tráfico aéreo, donde las decisiones son literalmente una cuestión de vida o muerte”.

Entre quienes respaldan la solicitud están los representantes April McClain Delaney, Don Beyer y Alexandria Ocasio-Cortez, además del senador Chris Van Hollen. La discusión pone sobre la mesa una pregunta que va más allá de la tecnología: ¿qué garantías deben existir antes de utilizar inteligencia artificial en tareas que involucran la vida de miles de pasajeros?

Qué hace la IA en los aeropuertos

La función de la herramienta se llama SMART es reunir y analizar datos sobre horarios de aerolíneas, condiciones meteorológicas, capacidad aeroportuaria y otras restricciones operativas para anticipar congestionamientos y detectar posibles conflictos en la circulación aérea.

Según Reuters, el sistema fue desarrollado bajo un contrato de 12 años por $875 millones, adjudicado por la FAA a la empresa Air Space Intelligence. La intención de las autoridades es mejorar la coordinación de vuelos, reducir retrasos y facilitar la reorganización de operaciones cuando el mal tiempo obliga a cancelar o modificar itinerarios.

La agencia utiliza la herramienta desde su centro de mando en Warrenton, Virginia, desde donde envía recomendaciones a los equipos encargados de gestionar el tráfico aéreo. Es importante precisar que SMART no dirige directamente los aviones en vuelo ni sustituye a los controladores humanos: ofrece información y sugerencias para apoyar sus decisiones.

El secretario de Transporte ha defendido esa función complementaria. De acuerdo con la misma agencia, Duffy sostuvo que los controladores seguirán a cargo del espacio aéreo y que el sistema les proporcionará herramientas adicionales para gestionar situaciones como las provocadas por el clima.

Temor a errores y falta de capacitación

La principal inconformidad de los legisladores es que, según afirmaron en su carta, no han recibido informes de evaluación y pruebas de seguridad, ni información sobre iniciativas para capacitar al personal aeronáutico en el uso de la plataforma.

En una comunicación separada, 23 legisladores demócratas también recurrieron a la Oficina de Responsabilidad Gubernamental de Estados Unidos (GAO). Allí expresaron preocupación por la posibilidad de que el software interfiera con las decisiones de controladores experimentados o genere información errónea en asuntos críticos para la seguridad.

La preocupación no significa que se haya demostrado que SMART haya provocado un incidente. El reclamo se centra en la necesidad de contar con evaluaciones verificables, supervisión y capacitación antes de extender su implementación.

El congresista Don Beyer ya había cuestionado el despliegue de la herramienta. En un comunicado publicado el 21 de septiembre, afirmó: “La FAA no debería utilizar a mis electores como conejillos de Indias para un sistema de control del tráfico aéreo con inteligencia artificial que no ha sido probado”.

La agencia informó que los legisladores solicitaron respuestas para el 19 de octubre.

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