Las amenazas de Donald Trump contra el voto por correo están coincidiendo con un cambio en la manera en que muchos demócratas se preparan para participar en las elecciones de mitad de mandato. En varios estados, los datos muestran una caída en las solicitudes de papeletas enviadas por correo y un aumento de la votación anticipada en persona, una tendencia que también refleja la preocupación de algunos electores por la seguridad y la entrega de sus votos.
De acuerdo con un informe de MS NOW, basado en datos electorales y entrevistas con votantes y funcionarios, las solicitudes para votar por correo disminuyeron frente a las elecciones de mitad de mandato anteriores en seis de los ocho estados analizados por Michael McDonald, profesor de la Universidad de Florida y especialista en participación electoral.
Uno de los casos más notorios es Georgia, donde las solicitudes de voto por correo cayeron un 40%, mientras que la votación anticipada presencial aumentó.

En Wisconsin también se registró un cambio significativo. Durante el primer día de votación anticipada presencial, más de 55,000 personas acudieron a emitir su sufragio, un incremento del 65% respecto al mismo momento de hace cuatro años, según datos estatales.
El temor a que las papeletas no lleguen a tiempo
La incertidumbre se intensificó después de que Trump firmara en marzo una orden ejecutiva que buscaba limitar el voto por correo mediante criterios relacionados con las listas gubernamentales de ciudadanos. La medida abrió un nuevo frente de controversia sobre la administración de las elecciones.
Posteriormente, el Servicio Postal de Estados Unidos (USPS) elaboró propuestas que habrían exigido a los estados proporcionar listas de votantes elegibles para recibir papeletas por correo. Según el material de origen, la iniciativa fue bloqueada por la Corte Suprema el mes pasado, aunque la disputa mantuvo el tema en el debate público durante semanas.
Para algunos electores, esa controversia ha sido suficiente para cambiar sus hábitos. Zachary Donnini, responsable de ciencia de datos de VoteHub, explicó que quienes siguen de cerca las noticias políticas están optando por entregar personalmente sus papeletas.

“Dicen: ‘No confío en que el USPS maneje mi boleta. La entregaré personalmente’”, señaló Donnini, según el reporte.
La preocupación también fue expresada por Sophia Lin Lakin, directora del Proyecto de Derechos Electorales de la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU), quien advirtió que persisten dudas entre los votantes sobre el funcionamiento del sistema.
Los demócratas buscan alternativas para votar
El cambio no significa que la participación electoral esté disminuyendo. Según los recuentos de McDonald citados en el informe, más de 15 millones de personas ya habían votado en el periodo analizado: alrededor de 5.6 millones en persona y 9.7 millones por correo, incluidos los votos depositados en buzones electorales.
En Carolina del Norte, los datos muestran que poco más de la mitad de los demócratas que votaron por correo en 2022 eligieron la modalidad presencial anticipada este año. Entre los republicanos también hubo cambios, aunque una mayoría continuó utilizando el correo.
Algunos dirigentes demócratas están recomendando depositar las papeletas en buzones oficiales o acudir a centros de votación anticipada. Otros aconsejan enviar el voto postal con suficiente anticipación.

La tendencia ocurre mientras los expertos advierten que todavía es pronto para determinar cuánto influyeron las declaraciones de Trump y cuánto responde a la evolución del voto por correo desde la pandemia de COVID-19.
El resultado definitivo solo podrá evaluarse cuando concluya la elección y los estados publiquen información más completa.
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