
En una semana se sabrá si la frustración y la ira de los votantes con el alto costo de vida, de la gasolina, recortes a sus planes médicos y una política migratoria que ha cobrado vidas, separado familias y afectado no solo a indocumentados sino a ciudadanos y residentes legales, se tradujo o no en un voto de castigo contra Donald Trump y el Partido Republicano logrando un cambio de mando en el Congreso a partir de enero de 2027.
Aunque como es costumbre, los republicanos tienen más dinero que los demócratas en sus arcas para sus campañas, lo que se reporta en las noticias y en redes sociales apunta a una movilización ciudadana deseosa de un cambio que ya ha comenzado a votar presencialmente de forma adelantada, o por correo.
Las elecciones son controladas por los estados aunque el presidente, invocando el fantasma del ‘fraude’, sigue intentando mecanismos para interferir, o al menos tratar de intimidar a los votantes, particularmente de color.
El portal Onpointpolitics.us reportó que “hasta el 25 de octubre de 2026, se han emitido 26,794,029 votos en las elecciones intermedias de 2026 en los 46 estados que han facilitado datos: 13.7 millones de votos por correo y 13.1 millones emitidos en persona. En los estados que publican los datos por partidos, los votantes registrados como demócratas emitieron el 43.5% de esos votos y los registrados como republicanos, el 31%”.
En este ciclo electoral se presta especial atención a sectores de votantes que en 2024 formaron parte de la coalición que catapultó a Trump a ganar la elección general ante la demócrata Kamala Harris.
Uno de esos sectores fueron los votantes latinos que al aumentar el porcentaje de apoyo a Trump contribuyeron a su triunfo.
Dos años más tarde, la guerra de Irán ha aumentado el precio de la gasolina y del combustible incidiendo sobre la cadena de distribución de alimentos provocando alzas de precios a todos los niveles. Y la política de detenciones y deportaciones, que ya suman 980,000 desde que Trump asumió su segundo mandato, también contribuye al alza de precios de bienes y servicios al eliminar la mano de obra inmigrante de sectores clave de nuestra economía en la agricultura, la construcción, hostelería, cuidados a domicilio de niños, personas de edad avanzada, enfermos, plantas procesadores de alimentos y carnes, y muchos otros sectores.
Esos mismos deportados que formaban parte de nuestra economía también dejan de pagar impuestos sobre ingresos, sobre ventas, sobre la propiedad. Y el impacto rebasa la economía pues provoca separación y un disloque en las familias de situación migratoria mixta donde hijos o cónyuges ciudadanos sufren las consecuencias devastadoras de una deportación.
El gobierno ha ido más allá al deslegalizar a quienes tenían papeles eliminando programas como el TPS. Y los agentes migratorios enmascarados, que incluso han provocado la muerte de civiles, también aplican el perfilamiento racial contra los hispanos aunque sean ciudadanos.
La interrogante es si todo esto jugará un papel en la conducta del voto latino en estados electorales clave. Los sondeos apuntan a que muchas contiendas al Congreso en estados y distritos tradicionalmente republicanos, han cerrado la brecha entre los candidatos demócratas y republicanos.
Según el Pew Hispanic Research,”el 77% de los votantes latinos inscritos que apoyan a un candidato demócrata por su distrito en la Cámara de Representantes afirma que es realmente importante quién gane el control del Congreso, lo que supone un aumento respecto al 58% registrado en 2022″. “El 53% afirma estar muy motivado para votar, frente al 41% de hace cuatro años”.
El panorama en Florida
Aunque los votantes de Florida se inclinan por los candidatos republicanos, una reciente encuesta de N+ Univision/YouGov encontró que “los demócratas reciben más apoyo de los votantes latinos en las elecciones a gobernador y a la Cámara de Representantes, mientras que para el Senado la opinión está dividida casi al parejo”. “Los republicanos aventajan en las principales contiendas electorales de 2026 en Florida, pero la mayoría de los votantes latinos afirma que las medidas contra la inmigración han llegado demasiado lejos”, agrega el artículo de Univision.
Por ejemplo, entre los latinos, el demócrata David Jolly cuenta con un 48% de apoyo frente al 43% del republicano Byron Donalds en la contienda por la gubernatura. “Los demócratas cuentan con un 48% frente al 44% de los republicanos en la votación a la Cámara de Representantes, mientras que las cifras para el Senado son del 45% para la demócrata y del 44% para la republicana”, agrega el artículo.
Una contienda que ha capturado la atención es la del distrito 27 de Florida, en el condado de Miami-Dade, representado por la congresista republicana María Elvira Salazar. Este distrito tiene altos porcentajes de venezolanos, cubanos y otros grupos que han sido severamente impactados por la política migratoria de Trump, no solo por las detenciones y deportaciones, sino por la cancelación de programas como el TPS, el parole humanitario, además del alto costo de vida y la reducción de beneficios médicos.
Salazar, respondiendo a la presión de sus representados, grabó un video diciéndole a Trump que los votantes latinos se sienten “traicionados”, pero es la misma Salazar que votó a favor del multimillonario presupuesto para financiar la maquinaria de detenciones y deportaciones de Trump.
Salazar enfrenta a otro cubanoamericano y como ella, expresentador de noticias, el demócrata Elliot Rodríguez. Recientes sondeos apuntan a una contienda cerrada. Está por verse.
Trump ganó el condado de Miami-Dade en 2024, el primer republicano en ganarlo en 36 años de triunfos demócratas.
En Florida, hay más de 2.5 millones de votantes latinos, el 18% del total de electores del estado.
El panorama en Texas
Como Florida, el estado de Texas es predominantemente republicano y como en elecciones previas, los demócratas esperan que los aires de cambio los beneficien. Particularmente en el sur del estado que por décadas fue bastión demócrata hasta que asuntos como los cruces de indocumentados comenzaron a favorecer candidatos republicanos.
Esta vez quizá sea diferente por el descalabro económico que las políticas de Trump han generado, sobre todo su guerra arancelaria que ha afectado negocios en Texas, y el impacto económico y humano de las redadas y deportaciones.
De hecho, según el Deportation Data Project, para julio de este año, Texas vio una tercera parte de los arrestos de ICE, la cifra más alta a nivel nacional, sin contar con las muertes a manos de agentes de ICE del inmigrante mexicano Lorenzo Salgado Araujo, y del ciudadano estadounidense Rubén Ray Martínez.
Trump se alzó con 55% del voto latino de Texas en 2024. Hay 6.3 millones de votantes latinos, casi 32% del electorado del estado.
Pero múltiples reportes de prensa y sondeos apuntan hacia un giro de ese voto latino en contra de Trump y de los republicanos, lo que podría incidir en los resultados de algunas contiendas que podrían inclinar el control del Congreso a manos demócratas.
Una de esas contiendas es por el distrito 15 ocupado por la republicana Mónica de la Cruz, quien ganó el escaño en 2022, la primera vez que lo ganaban los republicanos desde 1903.
Pero De la Cruz tiene competencia. El cantante de música tejana y ganador de premios Grammy, Bobby Pulido, es el candidato demócrata por ese escaño y apuesta al tema económico para desbancar a la republicana. Varios sondeos le dan la ventaja a Pulido. De la Cruz, como Salazar en Florida, votó a favor de las medidas para financiar por años la maquinaria de detenciones y deportaciones de Trump.
Las otras dos contiendas bajo la lupa son la del Senado entre el demócrata James Talarico y el republicano Ken Paxton, donde el voto latino podría marcar la diferencia; y la contienda por la gubernatura entre el titular Greg Abbott y la demócrata Gina Hinojosa.
El Houston Chronicle reportó que según una encuesta de la Escuela Hobby de Asuntos Públicos de la Universidad de Houston, “alrededor del 52% de los posibles votantes latinos afirmaron que votarían por el demócrata James Talarico frente al 41% que dijo que votaría por el republicano Ken Paxton. “En la carrera por la gobernación, el 53% de los latinos apoya a la demócrata Gina Hinojosa, mientras que el 43% afirmó que votará por el gobernador en funciones, Greg Abbott”.
El panorama en Arizona
Como en otros estados clave, la conducta del voto latino en Arizona puede contribuir a cambiar el balance de poder en el Congreso.
En 2024, los latinos de Arizona apoyaron a Trump pero el tema de la economía y de la inmigración han desplomado su nivel de apoyo entre los electores hispanos lo que podría salpicar a candidatos republicanos como Juan Ciscomani en el distrito 6.
La demócrata JoAnna Mendoza busca desbancar a Ciscomani. Es una ex Marine hija de inmigrantes trabajadores agrícolas que laboraron en los campos de Arizona. Mendoza apoya una reforma migratoria con una vía a la ciudadanía para quienes ya están establecidos en Estados Unidos.
Un 25% de los votantes de Arizona son latinos.
La gobernadora Katie Hobbs es demócrata y busca la reelección ante el republicano Andy Biggs. Los dos senadores del estado son demócratas, Mark Kelly y Rubén Gallego, y no enfrentan la reelección en este ciclo.
El panorama en Georgia
En el caso de Georgia, el medio millón de votantes latinos, 5% del electorado de ese estado, puede marcar la diferencia en elecciones cerradas como las que han caracterizado a este estado.
Por ejemplo, en 2022 el senador demócrata Raphael Warnock fue reelecto por 100,000 votos.
El senador demócrata, Jon Ossoff, busca la reelección en este ciclo y lo reta el congresista republicano Mike Collins. En las elecciones de 2020, Ossoff obtuvo entre 79% y 80% del voto latino, que aunque es menor comparado con otros estados, sí tiene el potencial de definir contiendas cerradas.
“La participación electoral de los latinos en Georgia ha superado sistemáticamente la tasa nacional de participación de los votantes latinos en muchos ciclos electorales. Las tasas nacionales de participación electoral de los latinos se han mantenido por debajo del 50% de los votantes inscritos. Sin embargo, las tendencias del electorado latino en Georgia indican unas tasas de participación más elevadas entre el electorado a lo largo de varios ciclos electorales”, indicó Jerry González, CEO de GALEO.
“Los votantes latinos de Georgia son esenciales para cualquier combinación ganadora que nos ayude a volver a teñir Georgia de azul. No comprender esto y no invertir en nuestra comunidad latina podría resultar devastador para cualquier esfuerzo por lograr victorias progresistas en 2026”, concluyó.