El senador demócrata por Arizona, Rubén Gallego, enfrenta un nuevo escrutinio por el uso de fondos de campaña para cubrir gastos relacionados con viajes familiares, estancias en hoteles de lujo, visitas a complejos turísticos e incluso boletos para el Super Bowl, mientras el Departamento de Justicia de Estados Unidos mantiene abierta una investigación sobre posibles violaciones a las leyes de financiamiento electoral.
La información, revelada por The New York Times y basada en registros financieros, documentos de la Comisión Federal Electoral (FEC) y entrevistas con personas familiarizadas con el caso, expone una serie de gastos realizados desde 2019 con dinero aportado por simpatizantes políticos
Aunque la legislación estadounidense permite que algunos gastos personales estén vinculados a actividades de campaña, especialistas en ética advierten que varios de los desembolsos realizados por Gallego podrían cruzar una línea ética, aun cuando algunos de ellos no constituyan necesariamente un delito.

Disney, resorts y vuelos familiares, entre los gastos bajo la lupa
De acuerdo con la investigación, la campaña de Rubén Gallego financió vuelos para su esposa, sus hijos e incluso la niñera de la familia hacia destinos como Puerto Rico, Miami, Nantucket, San Bartolomé y complejos turísticos de Disney.
Los registros también muestran más de $20 mil en hoteles Ritz-Carlton, alrededor de $26 mil destinados al cuidado infantil y boletos para el Super Bowl valuados en aproximadamente 37 mil 500 dólares.
Uno de los casos que más llamó la atención ocurrió durante las vacaciones de fin de año entre 2025 y 2026, cuando la campaña desembolsó más de $5 mil para un viaje familiar a San Juan, Puerto Rico. Según la oficina del senador, durante esa visita sostuvo reuniones con potenciales donantes.
Asimismo, la campaña cubrió viajes a propiedades de Disney World y Disneyland, donde Gallego asistió a eventos de recaudación organizados por otros legisladores.

Gallego defiende los gastos mientras avanza la investigación
Tras la publicación de los reportes, el senador defendió públicamente el uso de los recursos y aseguró que los viajes estuvieron relacionados con actividades políticas y de recaudación de fondos.
“En ocasiones, llevo a mi esposa e hijos conmigo a estos retiros y eventos para recaudar fondos. ¿Se celebran en lugares elegantes? Sí, es donde están los donantes, y forma parte de la campaña”, escribió Rubén Gallego en redes sociales.
Su oficina también rechazó cualquier conducta indebida y sostuvo que todos los gastos cumplieron con la legislación vigente.
Además, el Comité de Ética del Senado concluyó recientemente que no encontró evidencia de violaciones a las normas de financiamiento de campañas, aunque esa determinación es independiente de la investigación que actualmente desarrolla el Departamento de Justicia.

Expertos cuestionan el uso de recursos de campaña
Más allá del aspecto legal, especialistas consideran que el caso evidencia los vacíos existentes en las reglas de financiamiento político en Estados Unidos.
Richard Briffault, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Columbia y experto en derecho electoral, cuestionó la delgada línea entre las actividades proselitistas y los beneficios personales.
“Realmente se está difuminando la línea entre una actividad de campaña y unas vacaciones personales”, señaló.
Por su parte, Erin Chlopak, exabogada de la FEC y directora del Campaign Legal Center, advirtió que las actuales reglas permiten un amplio margen para que los recursos de campaña terminen financiando gastos personales.
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