
Las autoridades federales de Estados Unidos anunciaron el desmantelamiento de una presunta red de tráfico de armas que, según la acusación, trasladó decenas de armas de fuego desde Georgia hacia pandillas callejeras en Chicago.
Cinco personas fueron imputadas en una acusación federal de 23 cargos presentada este mes ante un tribunal del Distrito Medio de Georgia, como resultado de una investigación realizada por un grupo de trabajo del Departamento de Seguridad Nacional y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF), reseñó Fox News.
Entre los acusados figuran Anthony Edmond y Rafael Enriquez, quienes enfrentan los señalamientos más graves, entre ellos conspiración para el tráfico de armas de fuego, ametralladoras y delitos relacionados con narcotráfico. De ser declarados culpables, podrían enfrentar penas de hasta cadena perpetua.
Investigación apunta a compras de armas para abastecer a pandillas
De acuerdo con documentos judiciales, Edmond sería integrante de una pandilla con presencia en Chicago y habría actuado junto con otros involucrados para adquirir armas legalmente en Georgia con el objetivo de trasladarlas posteriormente a Illinois.
La acusación sostiene que entre 2020 y 2021 el acusado compró decenas de armas en establecimientos autorizados de Georgia, incluidas al menos 22 armas de fuego en un período de diez meses.
Los investigadores también aseguran que adquirió municiones, cargadores extendidos y cargadores de alta capacidad, además de probar algunas de las armas antes de entregarlas.
Según la Fiscalía, el acusado realizó múltiples viajes entre Georgia e Illinois para distribuir el armamento.
Armas recuperadas fueron relacionadas con hechos violentos
Las autoridades informaron que hasta ahora han recuperado 20 armas presuntamente adquiridas dentro del esquema investigado en al menos tres estados entre 2021 y 2026.
Parte del armamento habría sido modificado para disparar de forma automática, una característica que aumenta significativamente su capacidad de fuego.
Uno de los casos señalados por los fiscales involucra una pistola recuperada por la policía de Chicago en 2021 en posesión de un menor presuntamente vinculado con actividades de pandillas.
Peritajes balísticos habrían relacionado esa arma con tres hechos violentos distintos, incluido un homicidio ocurrido ese mismo año y un ataque contra un integrante de una banda rival.
Según la investigación, el arma había sido comprada en Georgia apenas 36 días antes del crimen.
Caso permanece abierto
Las autoridades indicaron que el proceso judicial continúa abierto y que los acusados mantienen la presunción de inocencia hasta que un tribunal emita una decisión definitiva.
Los investigadores no descartan nuevas acciones mientras avanzan las pesquisas sobre el origen, traslado y destino final del armamento.
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