PERSONAJES:
- LUIS: Un hombre de buena familia, a punto de casarse; su rostro pasa de la alegría a la angustia más profunda.
- CLAUDIA: La prometida que todos creían muerta; aparece con dignidad, cicatrices del alma y una verdad que quema.
- ELENA: La futura esposa; elegante pero fría, empieza a desmoronarse cuando se siente descubierta.
ESCENA: SALÓN DE BODAS – DÍA
La música se corta de golpe. El silencio es absoluto. Todos los invitados contienen la respiración. En el centro, Claudia se mantiene erguida frente a Luis, como un fantasma que vuelve para cobrar justicia.
LUIS
(con voz que se quiebra, mirándola sin dar crédito)
¿Claudia? ¿Eres tú? Todo este tiempo… me hicieron creer que habías muerto destrozada en ese accidente. ¿Por qué me hicieron vivir esa mentira? ¿Por qué desapareciste?
CLAUDIA
(con los ojos brillantes de lágrimas contenidas, pero firme como una roca)
No me fui por voluntad propia, Luis. Me obligaron a borrarme del mundo. Alguien quería la fortuna de tu familia… y yo era el único obstáculo que le impedía quedarse con todo.
ELENA
(interviniendo con voz cortante y llena de desprecio, tratando de ocultar su inquietud)
¡No le creas ni una palabra, Luis! Es una embustera que viene del pasado para destruir el día más importante de nuestras vidas. ¡Llévensela de aquí ahora mismo!
LUIS
(la ignora por completo, sin apartar la mirada de Claudia, desesperado por saber)
¿Quién fue? ¿Quién quería hacerme tanto daño? ¿Quién se beneficiaría de tu muerte?
CLAUDIA
(dá un paso lento y decidido hacia él, bajando la voz con una intensidad que eriza la piel)
Alguien que está parada a tu lado en este preciso instante. Alguien que haría lo que fuera para que nunca descubras lo que dice el testamento de tu padre… ni la verdad sobre ese coche.
LUIS
(gira lentamente la cabeza hacia Elena, con los ojos llenos de terror y desconfianza profunda)
¿De qué estás hablando?
ELENA
(se pone pálida, aprieta con fuerza el brazo de Luis para retenerlo, voz temblorosa y alterada)
¡Basta ya! ¡Estás loca! ¡Luis, no la mires, no la escuches! ¡Todo son mentiras!
CLAUDIA
(la mira fijamente, desafiante, sin miedo)
Él sabe que digo la verdad, Elena. Ese accidente nunca fue un accidente. Fue un asesinato planeado. Y él sabe perfectamente quién fue la mano que apagó los frenos de mi coche.
(El salón queda en un silencio sepulcral. Luis aparta con brusquedad la mano de Elena y la mira como si acabara de ver su verdadera cara por primera vez)
¿Te gustaría añadir una frase final de impacto o dejarlo así, suspendido para atrapar por completo al lector?