
El presidente de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, afirmó que el Congreso debe retomar el debate sobre la ciudadanía por derecho de nacimiento luego de que la Corte Suprema rechazara la orden ejecutiva del presidente Donald Trump que buscaba limitar ese derecho constitucional. Durante una entrevista en Fox News Sunday, el republicano por Luisiana sostuvo que los legisladores evalúan distintas alternativas para modificar la legislación vigente y restringir la ciudadanía automática para los hijos de personas que se encuentran en Estados Unidos sin autorización migratoria o con estatus temporal.
Johnson aseguró que su bancada analizará todas las opciones disponibles, incluida la posibilidad de impulsar una reforma legislativa o, si fuera necesario, promover una enmienda constitucional, aunque reconoció que esta última implicaría un proceso mucho más largo y complejo.
Las declaraciones llegan pocos días después de que la Corte Suprema ratificara el principio de ciudadanía por nacimiento protegido por la Decimocuarta Enmienda de la Constitución, una decisión que representó un revés para la estrategia migratoria impulsada por la administración Trump.
Republicanos buscan una nueva estrategia
El líder republicano argumentó que el sistema actual ha sido aprovechado mediante el llamado “turismo de nacimiento”, una práctica en la que mujeres extranjeras viajan a Estados Unidos para dar a luz con el objetivo de que sus hijos obtengan automáticamente la ciudadanía estadounidense.
Según Johnson, esta situación representa un desafío para el estado de derecho y la seguridad nacional, por lo que insistió en que el Congreso debe intervenir para modificar las normas que regulan la ciudadanía por nacimiento.
Tras conocerse el fallo judicial, Trump pidió públicamente a los legisladores comenzar de inmediato los trabajos para aprobar una ley que limite ese beneficio, al considerar que no sería necesaria una reforma constitucional para hacerlo.
Entre las iniciativas que ya circulan en el Congreso destaca un proyecto presentado por el representante Brian Babin, de Texas, que propone redefinir el alcance de la expresión “sujeto a la jurisdicción de Estados Unidos” contenida en la Decimocuarta Enmienda. La propuesta plantea que solo puedan adquirir la ciudadanía automática quienes nazcan de al menos un padre ciudadano estadounidense, residente permanente legal o integrante de las Fuerzas Armadas con estatus migratorio legal.
El debate constitucional continúa
La decisión de la Corte Suprema reafirmó el precedente jurídico que reconoce la ciudadanía estadounidense para prácticamente todas las personas nacidas en el país, independientemente de la situación migratoria de sus padres. No obstante, algunos magistrados señalaron que el Congreso conserva la facultad de revisar la legislación federal relacionada con la ciudadanía, lo que ha abierto una nueva discusión entre legisladores republicanos sobre los posibles límites legales que podrían establecerse sin modificar el texto constitucional.
El tema también ha reactivado el debate sobre el llamado turismo de nacimiento. Aunque existen estimaciones que calculan decenas de miles de casos al año, especialistas y organizaciones académicas sostienen que esta práctica representa una fracción muy reducida del total de nacimientos registrados anualmente en Estados Unidos.
Además del tema migratorio, Johnson adelantó que buscará reactivar la llamada Ley SAVE America mediante el proceso de conciliación presupuestaria, una estrategia con la que espera facilitar su aprobación en el Senado después de que el proyecto enfrentara obstáculos legislativos durante las últimas semanas.
El futuro de ambas iniciativas dependerá del respaldo que logren reunir entre los republicanos en el Congreso y de los desafíos legales que puedan surgir si prosperan nuevos intentos por modificar las reglas de ciudadanía establecidas por la Constitución estadounidense.
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