Presión sobre Graham Platner para que renuncie se intensifica tras escándalo por agresión sexual

La candidatura del demócrata Graham Platner al Senado por Maine atraviesa su momento más crítico. Apenas unas horas después de que una expareja lo acusara públicamente de agresión sexual, destacados líderes del Partido Demócrata comenzaron a exigir que abandone la contienda, mientras el propio aspirante admitió que analiza cuál será el futuro de su campaña.

La denuncia fue publicada este lunes por POLITICO, que dio a conocer el testimonio de Jenny Racicot, una mujer de 41 años que afirma sostuvo una relación intermitente con Platner durante más de dos años.

Según su relato, el presunto ataque ocurrió a finales de 2021, cuando el ahora candidato al Senado habría ingresado sin invitación a su domicilio en una zona rural de Maine, aparentemente bajo los efectos del alcohol. Racicot afirmó que, pese a pedirle repetidamente que se detuviera, Platner la obligó a mantener relaciones sexuales.

“Recuerdo el momento exacto en que pensé: ‘Esto ya no depende de mí’”, declaró la mujer al medio estadounidense.

POLITICO informó que revisó correos electrónicos entre Racicot y su terapeuta, mensajes enviados años atrás a una conocida en los que advertía sobre el comportamiento de Platner, así como el testimonio de una expareja sentimental de la denunciante, quien aseguró que ella le narró lo ocurrido mucho antes de que el político iniciara su campaña electoral.

Platner rechaza la acusación. El candidato negó categóricamente la versión de Racicot.

“Estas acusaciones son preocupantes, graves y falsas. Cualquier acusación de comportamiento no consentido es categóricamente falsa”, sostuvo mediante un comunicado difundido por su equipo de campaña.

Horas después difundió un video en redes sociales donde reiteró su inocencia, aunque reconoció que la denuncia tiene un fuerte impacto político.

“Estamos tomando un tiempo para reflexionar sobre el mejor camino a seguir para el estado que amo, la gente que amo, el movimiento al que pertenezco y el objetivo de derrotar a Susan Collins”, expresó, sin confirmar si renunciará a la candidatura.

Sin embargo, las revelaciones provocaron una reacción casi inmediata entre dirigentes nacionales del Partido Demócrata.

El líder de la bancada demócrata en el Senado, Chuck Schumer, y la presidenta del Comité de Campaña Senatorial Demócrata (DSCC), Kirsten Gillibrand, pidieron que Platner renuncie a la nominación.

“Las acusaciones conocidas hoy son profundamente inquietantes. La violencia, el abuso y la agresión sexual son absolutamente inaceptables”, señalaron en una declaración conjunta.

A esa postura se sumaron la dirigencia del Partido Demócrata de Maine, la senadora Elizabeth Warren, los senadores Rubén Gallego y Martin Heinrich, así como el congresista Ro Khanna, uno de los principales aliados políticos de Platner durante las elecciones primarias.

Antes de obtener la nominación demócrata en junio, Platner ya enfrentaba cuestionamientos por antiguos comentarios ofensivos publicados en internet, mensajes de contenido sexual enviados a diversas mujeres y la existencia de un tatuaje con simbología nazi que posteriormente cubrió al asegurar que desconocía su significado. El exmarine también reconoció haber atravesado problemas relacionados con el abuso del alcohol y trastorno por estrés postraumático derivados de su servicio militar.

Sigue leyendo: