La administración de Donald Trump citó a declarar ante un gran jurado federal a varios periodistas de The New York Times por un reportaje sobre el nuevo Air Force One, un avión regalado por Qatar que ha generado cuestionamientos por sus supuestas deficiencias en materia de seguridad.
De acuerdo con información publicada por The New York Times, las citaciones fueron entregadas el viernes por agentes federales en los domicilios de algunos reporteros. La comparecencia fue programada para cinco días después y forma parte de una investigación del Departamento de Justicia (DOJ) por presuntas filtraciones de información clasificada.

El Gobierno argumenta motivos de seguridad
En un comunicado, el Departamento de Justicia aseguró que la investigación no está dirigida contra los periodistas, sino contra quienes habrían filtrado información confidencial.
“Los periodistas no son el objetivo, sino quienes filtran información clasificada”, señaló la dependencia. “No vamos a dejar de investigar a quienes consideran aceptable divulgar información que afecta la seguridad nacional“.
El reportaje reveló, con base en fuentes anónimas, que el nuevo Air Force One carecería de algunos sistemas de defensa, como capacidades antimisiles, y que el Servicio Secreto recomendó que el presidente no completara todo su viaje de regreso desde Turquía a bordo de esa aeronave.
La Casa Blanca rechazó esa versión y aseguró que el avión cuenta con protocolos de seguridad “de última generación”. Trump también negó que existieran riesgos y afirmó: “Recibo amenazas constantemente. Soy el número uno en su lista”.

Preocupa el impacto en la libertad de prensa
Las citaciones provocaron críticas de organizaciones defensoras de la libertad de prensa.
El National Press Club afirmó que obligar a periodistas a declarar “debería alarmar a todos los estadounidenses”, al considerar que la medida amenaza el derecho constitucional a una prensa independiente.
Por su parte, David McCraw, abogado de The New York Times, sostuvo que la presencia de agentes federales en los domicilios de los reporteros “debería conmocionar la conciencia de cualquier estadounidense que crea en la Constitución y en la libertad de prensa”.
Según el propio diario, antes de la publicación del reportaje, un alto funcionario del FBI solicitó al medio retrasar la difusión de la información por razones de seguridad nacional, aunque no ofreció mayores explicaciones.

La Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA) también condenó las citaciones. Su presidenta, Weijia Jiang, aseguró que la organización respalda a los periodistas y advirtió que “apoya a los reporteros del New York Times que fueron blanco de ataques por ejercer su profesión y defender el derecho del público a saber cómo funciona su gobierno”. Asimismo, rechazó “cualquier acto de intimidación contra periodistas, incluidos los intentos de obligarlos a revelar sus fuentes”.
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