El Recluso Más Peligroso Se Enfrentó a Toda la Prisión Para Salvar a un Desconocido

El nuevo prisionero

El patio de una prisión de máxima seguridad estaba lleno de reclusos observando en silencio.

En el centro, un joven recién llegado era sujetado con fuerza por el líder de una de las bandas más temidas del penal.

El enorme recluso tatuado lo tomó del cuello de la camisa y lo acercó a su rostro.

¡Aquí pagas por respirar! ¿Entendiste?

El muchacho, temblando de miedo, respondió:

¡No tengo nada!

Las risas comenzaron a escucharse alrededor.

Parecía que nadie pensaba intervenir.

La inesperada intervención

De pronto, la multitud se abrió.

Un hombre corpulento, lleno de tatuajes y con el torso descubierto, caminó lentamente hacia ellos.

Su sola presencia hizo que varios reclusos retrocedieran.

Se detuvo frente al líder y habló con total tranquilidad.

Suéltalo.

El líder sonrió con arrogancia.

¿Y si no quiero?

El hombre dio un paso al frente.

Entonces vas a tener un problema conmigo.

Sin previo aviso, lo empujó con tanta fuerza que el líder cayó varios pasos hacia atrás.

Todo el patio quedó en silencio.

Una pelea contra todos

Los hombres de la banda comenzaron a rodearlo.

Eran muchos.

El joven observó desesperado.

¡No! ¡Son demasiados!

El hombre sonrió mientras levantaba los puños.

Perfecto… Así será más parejo.

Los demás reclusos retrocedieron, conscientes de que estaban a punto de presenciar una pelea que nadie olvidaría.