
El presidente Donald Trump volvió a alimentar las especulaciones sobre un eventual tercer mandato al bromear con una candidatura presidencial para 2028 durante un mitin celebrado este miércoles en Georgia, un estado clave en la política estadounidense donde también insistió en endurecer las reglas electorales de cara a las elecciones de medio mandato.
“Estoy aquí para anunciar mi candidatura… Es broma”, dijo Trump al subir al escenario en un instituto de Marietta, provocando una fuerte ovación entre los asistentes.
Aunque el comentario fue recibido como una broma, el mandatario ha recurrido en diversas ocasiones a ese tipo de referencias pese a que la Constitución de Estados Unidos limita a dos los mandatos presidenciales. Trump, quien ya gobernó entre 2017 y 2021 y actualmente cumple su segundo período en la Casa Blanca, no puede aspirar legalmente a las elecciones de 2028.
El presidente ha señalado en distintas oportunidades que simpatizantes del movimiento MAGA (Make America Great Again) le piden permanecer en el poder más allá de 2029. Al mismo tiempo, ha mencionado como posibles sucesores dentro del Partido Republicano al vicepresidente JD Vance y al secretario de Estado, Marco Rubio.
Trump vuelve a convertir a Georgia en el centro del debate electoral
El acto marcó el regreso político de Trump a Georgia, un estado que ha permanecido en el centro de sus críticas desde las elecciones presidenciales de 2020, cuando perdió frente al entonces candidato demócrata Joe Biden. Desde entonces, el mandatario ha cuestionado reiteradamente la integridad del sistema electoral estatal.
Durante el mitin, Trump volvió a insistir en la necesidad de reforzar la seguridad de las elecciones y pidió a sus simpatizantes presionar al líder de la mayoría republicana en el Senado, John Thune, para impulsar la iniciativa de su administración que plantea requisitos de votación más estrictos en todo el país.
El mandatario sostuvo que algunas futuras victorias republicanas “no iban a ser tan fáciles con el fraude y todo lo demás que está sucediendo”, reiterando afirmaciones que han sido rechazadas por autoridades electorales y respaldadas por diversos recuentos realizados tras los comicios de 2020.
Antes de viajar a Marietta, Trump participó en una ceremonia para rendir homenaje a cuatro militares estadounidenses fallecidos durante los recientes ataques iraníes en Oriente Medio.
Republicanos expresan preocupación por el impacto de su discurso
El regreso de Trump a Georgia también evidenció diferencias dentro del propio Partido Republicano. Algunos dirigentes conservadores consideran que mantener el discurso sobre un supuesto fraude electoral podría desmotivar a parte del electorado republicano antes de las elecciones legislativas de noviembre, en las que estará en juego el control del Congreso.
“Es menos probable que los partidarios del presidente Trump acudan a votar cuando él siembra dudas sobre la validez del proceso electoral”, afirmó Eric Johnson, exlíder republicano del Senado de Georgia y presidente estatal del grupo conservador RightCount. La seguridad electoral se ha convertido además en uno de los principales temas de la contienda por el Senado en Georgia. El senador demócrata Jon Ossoff busca la reelección frente al representante republicano Mike Collins, aliado de Trump y defensor de endurecer las normas de votación.
Durante el mitin, Trump calificó a Collins como una aliada confiable y criticó duramente a Ossoff, a quien describió como un senador “terrible”. Collins no asistió al acto porque permaneció en Washington para participar en una votación legislativa, decisión que el presidente elogió públicamente.
Aunque Georgia ya exige identificación oficial para votar y aprobó nuevas restricciones electorales tras los comicios de 2020, varios asistentes al mitin expresaron que mantienen dudas sobre el sistema. “Los republicanos están frustrados porque no ven motivo para votar, ya que saben que habrá fraude”, dijo Rita Rohrssen, enfermera jubilada de 80 años. “Pero de todas formas hay que votar.”
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