El presidente Donald Trump volvió a confrontar públicamente a una de sus aliadas más cercanas. Esta vez, el blanco de sus críticas fue Jeanine Pirro, fiscal federal del Distrito de Columbia, luego de que el Departamento de Justicia retirara los cargos contra el piragüista olímpico David Hearn, acusado inicialmente de dañar el estanque reflectante del Monumento a Lincoln.
Durante una conferencia en la Oficina Oval, Trump expresó su molestia por la decisión y aseguró que Pirro cedió ante la presión.
“Me decepcionó muchísimo. Se atragantó”, declaró el mandatario al referirse a la fiscal.

El DOJ descartó el vandalismo
La polémica surgió después de que la oficina de Pirro informara que documentos del Departamento del Interior concluyeron que los daños en el estanque no fueron provocados por actos vandálicos, sino por una instalación deficiente y un proceso de construcción acelerado para terminar la obra antes de las celebraciones por el 250 aniversario de Estados Unidos.
Con base en esa información, el Departamento de Justicia retiró la acusación por destrucción de propiedad contra Hearn.
Sin embargo, Trump rechazó esa explicación y sostuvo que los desperfectos fueron ocasionados por personas que vandalizaron el lugar.

Crece la tensión entre Trump y una de sus aliadas
El mandatario ya había manifestado su inconformidad en redes sociales al asegurar que estaba “100% en desacuerdo con Jeanine Pirro” y que, aunque pudieron existir fallas del contratista, “el daño principal fue causado por VÁNDALOS“.
Las críticas llaman la atención porque Pirro fue durante años una de las principales defensoras de Trump en televisión y posteriormente fue nombrada por él como fiscal federal en Washington.
Y mientras Trump insiste en que hubo vandalismo, los documentos del gobierno apuntan a errores de construcción como la causa principal del deterioro del estanque.
Sigue leyendo: