La nominación de Todd Blanche para convertirse en fiscal general dio un paso importante este martes, luego de que el Comité Judicial del Senado aprobara su candidatura tras semanas de negociaciones entre legisladores republicanos y el Departamento de Justicia.
El avance se produjo después de que los senadores republicanos John Cornyn y Thom Tillis retiraran sus objeciones, una vez que Blanche aceptó modificar aspectos relacionados con un controvertido fondo de $1,800 millones que había generado divisiones dentro de su propio partido. Ahora, la nominación pasará al pleno del Senado, donde solo requiere mayoría simple para ser confirmada.

Schumer acusa a Blanche de proteger a Trump
Mientras los republicanos celebraban el avance de la candidatura, los demócratas redoblaron sus críticas. El líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, cuestionó la independencia del aspirante y aseguró que continúa favoreciendo políticamente al presidente Donald Trump.
“Todd Blanche no ha cambiado. Tampoco deberían cambiar los votos de quienes planeaban oponerse a su confirmación”, afirmó Schumer.
El senador también sostuvo que Blanche “aún no ha publicado los 3 millones de páginas de los archivos Epstein” y afirmó que “no tiene las aptitudes necesarias para ser fiscal general”, insistiendo en que ha beneficiado al mandatario en distintos asuntos legales.

Republicanos defienden su nombramiento
Del lado republicano, John Cornyn agradeció la disposición de Blanche para negociar y aseguró que las preocupaciones sobre el acuerdo con el IRS fueron atendidas.
“Me alegra que hayamos podido abordar estos temas aquí en el comité, para que esta nominación pueda seguir adelante”, declaró el senador texano.
El presidente del Comité Judicial, Chuck Grassley, también respaldó al candidato al afirmar que el Departamento de Justicia ha “prosperado bajo su liderazgo” como fiscal general interino.
Aunque Blanche logró superar uno de los principales obstáculos para llegar al máximo cargo del Departamento de Justicia, el debate político está lejos de terminar. Los demócratas mantienen dudas sobre su independencia frente a Trump y advierten que, de ser confirmado, continuará privilegiando los intereses del presidente sobre la autonomía de la institución.

Sigue leyendo: