
Donald Trump reconoció este jueves que el país enfrenta escasez de algunos tipos de armamento, aunque sostuvo que las Fuerzas Armadas mantienen reservas suficientes para continuar la guerra contra Irán y afirmó que la industria de defensa acelera la producción de misiles y otros sistemas estratégicos.
Durante una conversación con periodistas en la Casa Blanca, Trump admitió que existen limitaciones en ciertos arsenales, pero rechazó que la situación comprometa la capacidad militar estadounidense.
“Tenemos un suministro ilimitado, prácticamente ilimitado. En otros casos, la situación es un poco más ajustada”, declaró el mandatario al responder a preguntas sobre la petición de recursos adicionales para armamento presentada por su administración ante el Congreso.
El presidente explicó que los fabricantes incrementaron la producción de misiles de crucero Tomahawk y de interceptores Patriot, dos de los sistemas que Estados Unidos ha utilizado con mayor frecuencia durante el conflicto con Irán.
“Tenemos ciertos tipos de municiones que puede que no sean tan precisas”, afirmó Trump. A pesar de ello, aseguró que Estados Unidos se encuentra en una “excelente posición”. Según la agencia Reuters, el mandatario también expresó confianza en que la capacidad industrial estadounidense permitirá reponer los inventarios conforme avance el conflicto.
Las declaraciones surgieron un día después de que The Washington Post informara, con base en funcionarios presentes en una reunión celebrada la semana pasada, que Trump expresó su molestia por no haber recibido información oportuna sobre una preocupante reducción de municiones disponibles para las operaciones en Oriente Medio. El diario señaló que ese episodio provocó un desacuerdo con el secretario de Defensa, Pete Hegseth.
La versión fue rechazada por la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, quien participó en la reunión. La funcionaria negó que existiera un enfrentamiento entre Trump y Hegseth y desestimó los reportes sobre una crisis en los inventarios militares.
Horas después, Trump reforzó ese mensaje en su red social Truth Social.
“Estados Unidos posee enormes cantidades de municiones”, escribió el presidente, al tiempo que acusó a algunos medios de difundir información falsa sobre la capacidad militar del país.
Sin embargo, diversos reportes recientes apuntaron a presiones crecientes sobre el arsenal estadounidense. Reuters informó esta semana que el Ejército utilizó gran parte de sus misiles de largo alcance de alta precisión durante los cinco meses de guerra con Irán, lo que generó inquietud entre funcionarios del Pentágono por la preparación ante otros posibles conflictos. La agencia precisó que los sistemas más afectados incluyen los misiles tácticos ATACMS y los nuevos Precision Strike Missile (PrSM), considerados fundamentales para ataques de largo alcance.
La preocupación por las reservas militares no es nueva. Desde el inicio de la guerra, especialistas y legisladores advirtieron que las campañas militares en Irán, el apoyo a Ucrania y otros compromisos internacionales aumentaron la presión sobre la industria de defensa estadounidense, especialmente en la producción de interceptores Patriot y misiles de precisión.
Pese a esos señalamientos, Trump insistió en que Estados Unidos conserva capacidad suficiente para sostener las operaciones militares y aseguró que la expansión de la producción permitirá compensar las municiones consumidas durante el conflicto.
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