Robert Gilman, un exmarine de Estados Unidos que llevaba más de cuatro años detenido en Rusia, fue liberado este martes después de recibir un indulto del presidente Vladimir Putin. El estadounidense, cuyo delicado estado de salud había generado creciente preocupación entre sus familiares y funcionarios de Washington, salió del país rumbo a Estados Unidos y será trasladado a Texas para recibir atención médica.
Gilman, de 32 años y oriundo de Massachusetts, abandonó Rusia en un avión organizado por el gobierno estadounidense, según confirmaron funcionarios de Estados Unidos. Su destino es San Antonio, Texas, donde será sometido a evaluaciones médicas y comenzará un proceso de recuperación después de años bajo custodia rusa.
La liberación pone fin a un caso que se había convertido en otro punto de tensión entre Washington y Moscú y que adquirió mayor urgencia durante las últimas semanas por las advertencias sobre el deterioro de la salud del exmarine.
Putin indultó a Robert Gilman por razones humanitarias
La salida de Gilman se produjo después de que Putin aprobara un indulto por razones humanitarias, de acuerdo con la información divulgada tras su liberación.
A diferencia de otros estadounidenses que recuperaron la libertad en Rusia durante los últimos años, Gilman no fue liberado como parte de un intercambio de prisioneros. Tampoco se conocen concesiones realizadas por Washington a Moscú a cambio de su salida.
El exmarine fue entregado a funcionarios estadounidenses y trasladado fuera del territorio ruso. Ni bien trascendió la noticia, el secretario de Estado, Marco Rubio, confirmó que Gilman estaba regresando a Estados Unidos.
La administración estadounidense había realizado gestiones diplomáticas para conseguir su liberación. Rubio había planteado personalmente el caso ante el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergey Lavrov, durante una conversación mantenida el 23 de julio.
Por qué Robert Gilman estaba preso en Rusia
Gilman permanecía detenido en Rusia desde enero de 2022. Había viajado al país con la intención de continuar posteriormente hacia Georgia, pero fue detenido después de un incidente ocurrido a bordo de un tren. Las autoridades rusas dijeron inicialmente que se encontraba intoxicado y alterando el orden público.
Mientras permanecía detenido, fue acusado posteriormente de agredir a un policía en la ciudad de Voronezh.
Un tribunal ruso lo condenó en octubre de 2022 a cuatro años y seis meses de prisión. Posteriormente, la pena fue reducida a tres años y seis meses.
Sin embargo, su situación judicial volvió a complicarse mientras estaba encarcelado. Las autoridades rusas presentaron nuevas acusaciones relacionadas con supuestas agresiones contra funcionarios penitenciarios y otros incidentes ocurridos durante su detención. Esos procesos terminaron ampliando considerablemente su condena y Gilman llegó a enfrentar más de una década de prisión.
Su familia había advertido que podía morir en prisión
La liberación se produjo en un momento particularmente delicado. Durante los últimos días, familiares y representantes de Gilman habían advertido públicamente que su estado de salud se había deteriorado de manera alarmante y reclamaban una intervención urgente.
Sus allegados denunciaron que había padecido neumonía y otros problemas médicos durante su encarcelamiento. También aseguraron que había perdido considerable peso y que su condición había llegado al punto de necesitar asistencia para alimentarse.
La preocupación había aumentado tanto que sus representantes llegaron a advertir que podía morir si no recibía rápidamente atención médica adecuada. Esas denuncias llevaron al Departamento de Estado a intensificar sus gestiones ante las autoridades rusas.
El exmarine será atendido en San Antonio, Texas
Tras abandonar Rusia, Gilman emprendió el viaje de regreso a Estados Unidos. El plan es trasladarlo a San Antonio, donde será evaluado por especialistas y recibirá tratamiento para determinar las consecuencias físicas y psicológicas de sus más de cuatro años de encarcelamiento.
Texas se ha convertido en un punto habitual para la evaluación y recuperación de estadounidenses liberados después de largos períodos de detención en el extranjero, debido a las instalaciones médicas y militares disponibles en San Antonio.
La prioridad inmediata de la familia será ahora su recuperación.

La liberación ocurre en medio de las tensiones entre Estados Unidos y Rusia
El caso Gilman formaba parte de una cuestión diplomática mucho más amplia entre Washington y Moscú: la situación de ciudadanos estadounidenses detenidos en Rusia.
Durante los últimos años, ambos países realizaron complejas negociaciones que permitieron liberar a varios estadounidenses, en algunos casos mediante intercambios de prisioneros.
La situación de Gilman tenía, sin embargo, características diferentes. Estados Unidos no lo había clasificado públicamente como “detenido injustamente”, una designación que Washington sí utilizó en otros casos de alto perfil.
Su liberación se concretó finalmente mediante una decisión unilateral de Putin y fue presentada como un gesto humanitario, en medio de contactos diplomáticos entre ambos gobiernos.
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