El presidente Donald Trump volvió a colocar bajo los reflectores uno de los asuntos que complicaron la llegada de Todd Blanche al Departamento de Justicia (DOJ): el futuro de un fondo de $1,776 millones creado para atender reclamos de “armamentización” del gobierno.
Según informó Reuters, Trump dijo a periodistas que ahora será Blanche, confirmado como fiscal general, quien determine qué ocurrirá con el fondo. La declaración llegó el mismo día en que Blanche asumió el cargo, después de haber sido abogado personal de Trump y fiscal general adjunto.

Un fondo que desató críticas
El mecanismo surgió en mayo como parte de un acuerdo para cerrar una demanda de $10,000 millones presentada por Trump contra el gobierno por la filtración de sus declaraciones fiscales. El acuerdo no contemplaba un pago directo al presidente ni a su familia, pero establecía un fondo para compensar a personas que afirmaran haber sido víctimas de investigaciones políticamente motivadas.
El Departamento de Justicia posteriormente revocó la orden que había creado el fondo, una decisión que ayudó a destrabar la confirmación de Blanche en el Senado.
La agencia recordó que varios republicanos expresaron reservas sobre el proyecto, al considerar que podía convertirse en un mecanismo discrecional para beneficiar a aliados de Trump. Demócratas y grupos de vigilancia también cuestionaron el uso de recursos públicos.

Blanche enfrenta una prueba política
La confirmación de Blanche ocurrió el sábado y su juramento se realizó el lunes. Su papel frente al fondo podría convertirse en una de las primeras decisiones de su gestión.
El caso es sensible porque Blanche participó en la negociación del acuerdo cuando era fiscal general interino. Ahora, con el cargo confirmado, deberá enfrentar una pregunta clave: si el fondo quedó cancelado o existe alguna vía para reactivarlo.
Trump ha dejado claro que la decisión está en manos de su nuevo fiscal general.

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