DOJ acusa a 11 personas de operar red de matrimonios fraudulentos para obtener Green Cards

Las autoridades federales asestaron un duro golpe a una de las redes clandestinas de fraude migratorio más grandes en la historia de Estados Unidos. El Departamento de Justicia (DOJ) hizo pública este miércoles una acusación formal contra 11 personas señaladas de orquestar un esquema multimillonario que, durante una década, arregló más de 1,000 matrimonios falsos para otorgar la residencia permanente (“Green Card”) a ciudadanos extranjeros, en su mayoría procedentes de la República Popular China.

Según la acusación de 21 páginas presentada en el Distrito Sur de Nueva York, los clientes extranjeros pagaban hasta 100,000 dólares por estos servicios ilegales. Por su parte, los ciudadanos estadounidenses reclutados para casarse recibían pagos de hasta 30,000 dólares, distribuidos en cuotas vinculadas al avance del trámite migratorio ante el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS). Los reclutadores cobraban comisiones de aproximadamente 5,000 dólares por cada participante conseguido.

El fiscal general Todd Blanche calificó el operativo como un golpe decisivo contra “una industria clandestina multimillonaria” que operaba desde al menos 2016. “Obtener la ciudadanía estadounidense y el estatus legal para residir en esta gran nación es un privilegio sagrado, y nos aseguraremos de que siempre se haga de conformidad con la ley”, afirmó el funcionario.

Una logística nupcial basada en el engaño

La organización criminal, con sedes principales en Brooklyn y Queens, operaba mediante una compleja división de funciones que incluía facilitadores, reclutadores, redactores de trámites y oficiantes de bodas. Además, contaban con la colaboración de abogados, asesores fiscales y compañías de seguros para dar una apariencia de autenticidad a las uniones.

Las parejas ficticias a menudo se conocían por primera vez momentos antes de tramitar la licencia de matrimonio. Para engañar a las autoridades, los acusados organizaban bodas y banquetes simulados en estados como Nueva York, Florida, Georgia, Pensilvania, Massachusetts, Connecticut, Kentucky y Tennessee, e incluso en el extranjero, como China y Vanuatu. Las autoridades incluyeron en el expediente judicial varias fotografías de estas celebraciones falsas, utilizadas como evidencia del engaño.

Posteriormente, los imputados fabricaban pruebas adicionales abriendo cuentas bancarias compartidas, contratando pólizas de seguro conjuntas y presentando declaraciones de impuestos combinadas, además de aleccionar a los involucrados sobre cómo mentir durante las entrevistas oficiales ante el USCIS.

Arrestos y cargos federales que enfrentan los acusados

Tras ejecutar órdenes de registro en Sunset Park (Brooklyn) y Flushing (Queens), los agentes arrestaron a los 11 sospechosos, entre los que figuran los presuntos líderes Amy Cheng, Xiao Mei Chan, Xiao Yan Chen y Gang Zheng, además de los colaboradores Christine Lu, Jing Yan Ye, Anthony Cheng, Michelle Dueñas, Ángela Dueñas, Sigrid Cetino y Erika Johnson.

Todos los imputados comparecieron ante un tribunal federal en White Plains. Cada uno enfrenta un cargo de conspiración para cometer fraude matrimonial y migratorio, con una pena máxima de cinco años de prisión, y un cargo por conspiración para fomentar la residencia ilegal de extranjeros, que conlleva hasta 10 años de cárcel. El fiscal federal Jamie McDonald destacó que este operativo desmanteló una red que generó “decenas de millones de dólares” socavando el sistema migratorio. Las autoridades recordaron que todos los procesados se presumen inocentes hasta que se demuestre lo contrario en un juicio.

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