
Un juez federal desestimó este jueves la demanda presentada por la administración de Donald Trump contra la Universidad de Harvard por presuntas violaciones de las normas federales de derechos civiles relacionadas con el antisemitismo, en un nuevo revés judicial para la campaña de presión del Gobierno contra la institución.
El juez Richard G. Stearns, del Tribunal de Distrito de Estados Unidos en Boston, determinó que los incidentes citados por el Gobierno eran “demasiado aislados y puntuales” para demostrar que Harvard mantiene actualmente un incumplimiento institucionalizado del Título VI de la Ley de Derechos Civiles de 1964.
La decisión se produce en medio de una prolongada disputa entre la Casa Blanca y una de las universidades más prestigiosas del país, después de que la administración amenazara con retirar fondos federales, exigir cambios en las políticas de la institución y limitar su capacidad para recibir estudiantes internacionales.
Stearns señaló que la demanda, presentada en marzo por el Departamento de Justicia, se concentraba principalmente en acontecimientos registrados durante el año académico 2023-2024, cuando se produjeron protestas en los campus universitarios de todo Estados Unidos tras el inicio de la guerra en Gaza. El magistrado indicó además que el Gobierno solo había identificado otros tres incidentes posteriores, todos ocurridos en marzo de 2025.
“Sin menoscabar la preocupación que suscitan estos sucesos, el tribunal considera que, tanto individual como colectivamente, son demasiado aislados y episódicos como para sustentar una inferencia plausible de que persista en Harvard, hasta el día de hoy, algún incumplimiento institucionalizado del Título VI”, escribió Stearns.
El Gobierno acusó a Harvard de permitir protestas antiisraelíes
La administración Trump había acusado a Harvard de no actuar de manera suficiente para proteger a estudiantes judíos e israelíes frente a actos de discriminación y antisemitismo. El Departamento de Justicia sostuvo que la universidad permitió que manifestantes contrarios a las políticas de Israel incumplieran las reglas internas durante protestas relacionadas con la guerra en Gaza. Según la demanda, la respuesta de Harvard llegó a representar una “indiferencia deliberada”.
El Gobierno también cuestionó la manera en que la universidad respondió a una ocupación de instalaciones durante las manifestaciones. En la demanda se afirmó que, en lugar de detener inmediatamente a los estudiantes involucrados, Harvard incluso les proporcionó alimentos.
Harvard rechazó las acusaciones y pidió al juez desestimar el caso. La institución argumentó que los señalamientos gubernamentales se referían principalmente a hechos antiguos, que no demostraban una violación vigente del Título VI y que la acción legal podía interpretarse como una represalia por la negativa de la universidad a aceptar las exigencias de la administración.
Stearns decidió limitar su fallo al argumento de que el Gobierno no había demostrado de manera suficiente una violación continua de la ley federal. Consideró que ese punto era suficiente para desechar la demanda.
Harvard suma otra victoria en su enfrentamiento con Trump
El fallo representa otra victoria judicial para Harvard, que ha enfrentado durante meses una ofensiva de la administración federal. El Gobierno había congelado más de $2,000 millones en fondos federales destinados a la universidad después de que Harvard rechazara varias exigencias relacionadas con sus políticas de admisión, contratación y supervisión de estudiantes y empleados.
La institución respondió con demandas en los tribunales y consiguió previamente que otra jueza federal bloqueara el intento de retirar esos fondos. Harvard también obtuvo una resolución judicial que frenó los esfuerzos de la administración para impedirle matricular estudiantes internacionales.
La disputa ha sido seguida de cerca por otras universidades, cuyos dirigentes han considerado la resistencia de Harvard como un precedente frente a las presiones de la Casa Blanca.
Hasta este jueves, ni la Casa Blanca ni Harvard habían emitido una respuesta oficial al nuevo fallo. La administración Trump todavía puede evaluar otras vías legales dentro de su disputa con la universidad, mientras Harvard continúa defendiendo su autonomía institucional y sus políticas frente a las exigencias federales.
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