Exprofesor de Cambridge, a quien se le acusó de plagio, fue hallado muerto

Jason Arday, exprofesor de la Universidad de Cambridge y quien lidiaba con acusaciones de orquestar un plagio, fue hallado muerto en su domicilio.

En 2023, el maestro originario de Londres fue contratado para impartir clases de sociología de la educación y a sus 38 años se convirtió en el profesor de raza negra más joven ligado a Cambridge.

A través de un informe dirigido a la prensa, la Policía Metropolitana de Londres dio a conocer haber recibido una llamada telefónica solicitando apoyo para un hombre hallado inconsciente dentro de una propiedad.

Al arribar al sitio indicado, una pareja de oficiales descubrió que el sujeto en cuestión ya está muerto y al corroborar su identidad se procedió a darle aviso a sus familiares.

Como parte de una investigación, la policía no encontró indicios de que alguien le hubiera quitado la vida a Jason Arday tras haber dimitido de su puesto como profesor el 5 de agosto.

Dicha decisión se produjo ante acusaciones de haber cometido un presunto plagio en su trabajo académico y por dudas relacionadas con sus logros.

Al profesor de 41 años se le atribuía haber superado el grado de autismo que le impidió aprender con facilidad como lo hace la mayoría de las personas hasta lograr culminar con su carrera universitaria y convertirse en experto sobre temas relacionados con raza, desigualdad y educación.

Recurrentemente señalaba que pudo hablar hasta que tenía 11 años y eso hacia doblemente meritorios sus trabajos de investigación.

Sin embargo, el ocaso de su carrera surgió el mes pasado, cuando Nathan Cofnas, un antiguo investigador de filosofía de Cambridge decidió abandonar a la institución educativa tras criticar los programas de diversidad, equidad e inclusión planteando dudas acerca de la originalidad del trabajo de Jason Arday.

Interesado por el tema, días después, el periódico Times de Londres publicó un análisis de la tesis doctoral del personaje en cuestión, la cual fue presentada en 2015.

Lo controversial del asunto es que algunos pasajes del texto eran “idénticos o casi idénticos” a un trabajo anterior escrito por otro investigador.

Posteriormente, otros medios informativos fueron más a fondo y determinaron que también existían dudas acerca sobre algunos logros deportivos presumidos por el profesor de Cambridge para presuntamente obtener donativos destinados a obras benéficas los cuales decía rondaban en cerca de $7.4 millones de dólares.

Sin embargo, lo expuesto resultaba exagerado, pues afirmaba haber corrido 30 maratones en 35 días y 600 millas en seis días.

Una vez que Jason Arday quedó expuesto ante la opinión pública, se cree que no soportó la presión social y de alguna manera eso contribuyó a su muerte.

Hasta el momento, las autoridades continúan investigando las causas de su deceso.

“Nos entristece profundamente esta trágica noticia. Nuestras más sinceras condolencias a la familia y amigos de Jason Arday en estos momentos tan difíciles”, indicó Deborah Prentice, vicerrectora de la Universidad de Cambridge, a través de un comunicado.