Crece polémica contra Natalie Harp, la asesora más cercana a Trump, que trabajó un año sin autorización de seguridad

La polémica alrededor de Natalie Harp, una de las colaboradoras más cercanas al presidente Donald Trump, aumentó después de que se conociera que trabajó durante aproximadamente un año en la Casa Blanca sin contar con una autorización de seguridad, de acuerdo con un informe citado en el texto de referencia. Harp, de 35 años, se ha convertido en una presencia prácticamente constante junto al mandatario, tanto en la Casa Blanca como durante sus viajes y actividades privadas.

Su cercanía con Trump cobró mayor atención esta semana luego de que el senador demócrata de Georgia Jon Ossoff cuestionara el entorno que rodea al presidente. Durante un mitin, Ossoff afirmó que Trump estaría más interesado en construir un salón de baile y viajar con Harp que en concentrarse en sus responsabilidades como comandante en jefe.

Sus declaraciones provocaron una rápida reacción de la Casa Blanca y colocaron a la asesora en el centro de una disputa política. La situación también despertó interés por el papel que Harp desempeña dentro del equipo presidencial.

Es conocida como la “impresora humana” debido a que suele llevar una impresora portátil para entregar a Trump copias de noticias y publicaciones que considera relevantes para el mandatario.

La asesora que acompaña a Trump y filtra información

Según los materiales citados, Harp también tiene acceso directo a la cuenta de Trump en Truth Social y ha trabajado como intermediaria para publicar mensajes que el presidente dicta. Durante la campaña presidencial de 2024, su presencia junto al entonces candidato se hizo cada vez más habitual.

El libro “Cambio de régimen”, de los periodistas Maggie Haberman y Jonathan Swan, describe la particular relación de confianza entre ambos. Según el texto, Trump habría dicho sobre Harp: “Ella nunca me abandonará”, en referencia a la lealtad que le atribuye. La asesora comenzó a trabajar como asistente personal de Trump en 2022, después de haber trabajado como presentadora para One America News Network.

Harp también fue una de las pocas personas que acompañaron al presidente durante un traslado secreto desde Turquía en julio, después de una supuesta amenaza contra su seguridad. Entre quienes viajaron en ese vuelo estuvieron el entonces secretario de Defensa, Pete Hegseth, y otros colaboradores cercanos.

Un vínculo marcado por el agradecimiento

La lealtad incondicional de Harp hacia el presidente proviene de una experiencia personal profunda. Sobreviviente de cáncer de hueso, la asesora ha declarado públicamente que el mandatario le salvó la vida al promulgar en su primer mandato la ley “Right to Try” (Derecho a Intentar), la cual permite a pacientes graves acceder a tratamientos experimentales.

La Casa Blanca ha defendido públicamente a Harp. El portavoz Davis Ingle la describió como una de las colaboradoras “más leales y trabajadoras” del equipo presidencial y rechazó las críticas de Ossoff. El senador demócrata, por su parte, sostuvo que sus comentarios buscaban cuestionar la composición del círculo más cercano al presidente en un momento de tensión internacional.

La controversia sobre Harp se suma así al debate sobre el acceso que tienen los colaboradores del mandatario a información y decisiones dentro de la Casa Blanca. La revelación sobre su periodo sin autorización de seguridad podría aumentar todavía más el escrutinio sobre sus funciones y el nivel de confianza que Trump ha depositado en ella.

El material disponible no aporta detalles adicionales sobre cuándo comenzó y terminó exactamente ese periodo ni explica las circunstancias específicas que llevaron a que Harp trabajara sin dicha autorización.

Sigue leyendo: