Republicanos estallan en contra de Trump por beneficiar la importación de carne molida

Varios miembros del Partido Republicano y algunos líderes del sector ganadero, expresaron estar complemente en desacuerdo con la iniciativa del presidente Donald Trump de suspender los aranceles a la importación de carne molida para lograr hacerla más accesible al bolsillo de los estadounidenses.

A través de un mensaje publicado en la plataforma Truth Social, el jefe de la nación dio a conocer que, para permitir la recuperación de cabezas de ganado estadounidenses, durante 90 días, su administración permitirá la importación de hasta 300,000 toneladas métricas de carne picada sin un “arancel fuera de cuota”, es decir, sin la tasa más alta que se suele aplicar a los productos importados cuando el volumen comercial supera un determinado umbral.

A partir de ello, se pretende que el producto importado se venda 25% por debajo del precio de mercado, lo cual, si bien resulta un alivio para el presupuesto de las familias estadounidenses, para los ganaderos estadounidenses representa al menos un trimestre de estancamiento en sus ventas.

Mediante un comunicado, Colin Woodall, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Ganaderos de Carne de Res, consideró inadecuada y perjudicial la medida anunciada por Trump.

“Si bien los ganaderos estadounidenses comparten el objetivo de mantener los precios de los alimentos asequibles para los consumidores, inundar el mercado con carne de res subsidiada por el gobierno y a precios inferiores a los del mercado no es la manera de reconstruir el hato ganadero estadounidense”, señaló.

De acuerdo con el Departamento de Agricultura, Estados Unidos comenzó el año con 86.2 millones de cabezas de ganado, el inventario bovino más bajo desde 1951, lo cual respalda el planteamiento del presidente.

No obstante, bajo la óptica del republicano Thomas Massie, representante por Kentucky, abrirle la puerta a carne importada y sin arancel, no soluciona el problema de la economía estadounidense.

“¡Peor que el socialismo! Inundar los mercados estadounidenses con carne de res extranjera puede bajar temporalmente los precios, pero no incentivará a los agricultores estadounidenses a criar más ganado”, escribió en la plataforma X, anteriormente conocida como Twitter, donde también exigió que a la carne importada se le agregue una etiqueta donde se indique el país de procedencia.

Marjorie Taylor Greene, exrepresentante por Georgia, se sumó a las críticas hacia el anuncio del presidente, el cual vislumbra como un golpe severo para los ganaderos locales.

“Ahora se verán perjudicados por la carne importada, ya que han sufrido un duro golpe financiero debido al alto costo de los fertilizantes y el diésel a raíz de la guerra de Trump con Irán”, señaló en sus redes sociales.

El conservador Tim Sheehy, senador por Montana, reconoció sentirse desconcertado al no haber podido convencer al jefe de la nación de una idea que llevaba meses analizando.

“Llevo un año aconsejando al presidente Trump que no tome esta medida porque los ganaderos estadounidenses llevan décadas luchando contra el monopolio de las empacadoras, y esto les perjudicará aún más; la mayoría de ellos son republicanos partidarios de MAGA”, escribió en X.

Cerrando la lista, la también republicana Kat Cammack, representante por Florida, indicó que entre los ganaderos afectados figuran a la cabeza los del “Estado del Sol”.

“El alivio a corto plazo no puede ir en detrimento de los ganaderos estadounidenses, los mercados libres y las soluciones a largo plazo”, enfatizó.

Otros detractores de Donald Trump coinciden en señalar que inundar al mercado estadounidense con carne más barata finaliza justo después de la celebración de las elecciones de mitad de mandato, una acción populista por donde se le quiera ver.

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