
El líder de la mayoría del Senado, John Barrasso, aseguró este domingo que el lunes marcará un “Día D” para la economía de Irán, mientras la administración del presidente Donald Trump prepara una nueva ofensiva financiera contra Teherán con el objetivo de presionar a sus líderes para poner fin al conflicto y aceptar condiciones sobre su programa nuclear.
Durante una entrevista en el programa “Sunday Morning Futures”, de Fox News, el republicano por Wyoming respaldó la estrategia de Trump y afirmó que la economía iraní se encuentra en una situación crítica, aunque advirtió que el régimen continúa representando una amenaza.
“Su economía está hecha un desastre. Y siguen siendo peligrosos. Por lo tanto, el presidente tiene razón al centrarse en ello”, dijo Barrasso. “Y ahora está yendo aún más lejos en materia económica. Y como usted dijo, mañana es el día D para la economía de Irán”. El senador consideró que el incremento de las sanciones podría obligar a Teherán a modificar su postura, reabrir el estrecho de Ormuz al comercio internacional y renunciar a sus aspiraciones de desarrollar armas nucleares.
Washington apunta a petróleo, bancos y criptomonedas
El estrecho de Ormuz se ha convertido en uno de los principales puntos de tensión debido a que por esa ruta marítima circula aproximadamente una quinta parte del petróleo transportado a nivel mundial. Su cierre efectivo ha generado preocupación por el suministro energético y por las posibles repercusiones en los precios internacionales.
La estrategia económica de Washington contempla ampliar el uso de sanciones secundarias contra gobiernos, bancos y empresas extranjeras que ayuden financieramente a Irán. También incluye acciones contra redes que permitan a Teherán evadir las restricciones del sistema financiero internacional.
El Departamento del Tesoro ha intensificado además las investigaciones relacionadas con criptomonedas y plataformas digitales vinculadas con Irán. De acuerdo con la información proporcionada, las autoridades estadounidenses han identificado y congelado activos digitales relacionados con las redes iraníes.
En paralelo, la Marina estadounidense busca impedir que buques cisterna no registrados y redes de contrabando mantengan las exportaciones de petróleo iraní.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, tiene previsto presentar este lunes los detalles de la estrategia ampliada, denominada “Operación Furia Económica”.Sin embargo, Irán rechaza la campaña de presión. El ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, calificó el llamado “Día D económico” como una distracción frente a los problemas financieros de Estados Unidos y advirtió que insistir en estas medidas podría generar mayores tensiones.
“Insistir en políticas fallidas solo traerá más derrotas y enemistad por parte de los iraníes”, escribió Araghchi en redes sociales.
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