
En menos de una semana, Kamala Harris, exvicepresidenta de la nación, ha sido rechazada por tres de sus compañeros de partido, el más reciente de ellos Josh Turek, candidato al Senado por Iowa.
Desde algunos hace meses, la californiana de 61 años se comprometió a conseguir los donativos necesarios para apoyar a los candidatos del Partido Demócrata con aspiraciones de triunfar durante las elecciones intermedias a efectuarse el 3 de noviembre.
La posición asumida por Harris es en reciprocidad por haberle cubierto los gastos generados por la campaña en que terminó siendo superada por Donald Trump durante las elecciones presidenciales de 2024.
A pesar de haber establecido un récord de donativos al superar $1,000 millones de dólares en menos de 107 días de campaña, la exvicepresidenta no sólo terminó derrotada, sino que sus gastos de compras por concepto de publicidad, rentas de grandes escenarios para llevar a cabo actos de campaña y pagos para algunas celebridades quienes, a través de su imagen intentaron hacerla más atractiva como opción política, le generaron un déficit de $20 millones de dólares, cantidad desembolsada en su totalidad por el Comité Nacional Demócrata (DNC) para cubrir facturas y deudas asumidas por la campaña.
De esta manera, a Kamala Harris ahora se le ve más activa respaldando a todo aquel demócrata cuyo nombre aparecerá como opción a elegir en la boleta.
El punto controversial es que algunos de sus correligionarios de partido literalmente prefieren alejarse de la exvicepresidenta.
La primera en hacerlo fue Mary Peltola, exmiembro de la Cámara de Representantes de Alaska y candidata demócrata al Senado.
“Mary no busca el apoyo de nadie de los 48 estados continentales; su prioridad es y siempre será Alaska”, señaló un portavoz de la aspirante demócrata al Senado.
Después le correspondió el turno a Rob Sand, candidato demócrata a gobernador de Iowa, quien no titubeó para rechazar tener cerca de su campaña a Harris sobre quien sugirió no volverla a agregar en la boleta electoral como candidata presidencial demócrata.
“No, gracias. Sigamos adelante. Necesitamos un nuevo liderazgo”, expresó.
A la lista de demócratas renuentes a que la exvicepresidenta esté solicitando donar dinero para concentrarlo temporalmente en el comité de acción política Fight for the People, se sumó Josh Turek, representante estatal y dos veces medallista de oro paralímpico en baloncesto.
Ante la pregunta directa de un reportero sobre si le gustaría trabajar con Kamala Harris durante su campaña, el candidato a senador tajantemente respondió “No”.
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