Leavitt se marcha y Trump no tiene sucesor para enfrentar a la prensa de la Casa Blanca

Karoline Leavitt dejará este viernes el cargo de secretaria de prensa, pero Donald Trump todavía no ha elegido a la persona que ocupará su lugar, de acuerdo con información publicada por CBS News.

La ausencia de un sucesor definido significa que, al menos inicialmente, las ruedas de prensa de la Casa Blanca no tendrán una figura fija al frente. Según dos fuentes de la administración citadas por el medio, las responsabilidades serán repartidas entre altos funcionarios del gobierno mientras la jefa de gabinete, Susie Wiles, continúa revisando posibles candidatos.

El nombre del comentarista republicano Scott Jennings llegó a circular como una alternativa, aunque las fuentes consultadas por el medio estadounidense señalaron que no era considerado el favorito para quedarse con el puesto.

Karoline Leavitt dejará la Casa Blanca en agosto, pero continuará como asesora de Donald Trump.

Mientras se resuelve la sucesión, el equipo de Leavitt permanecerá en la Casa Blanca bajo las órdenes del director de comunicaciones, Steven Cheung. Kieghan Nangle, quien se desempeñaba como asistente ejecutiva de Leavitt, asumirá temporalmente funciones como encargada de prensa.

Leavitt, de 28 años, no desaparecerá del entorno político de Trump. Tras su salida, regresará a MAGA Inc., el super PAC del presidente, y mantendrá un papel como asesora externa. Trump anunció su partida a mediados de agosto y aseguró que continuaría siendo “una voz influyente dentro del Partido Republicano”.

Una salida con impacto en la prensa

La partida ocurre después de una gestión marcada por una relación especialmente combativa con buena parte de los medios. Leavitt impulsó una nueva estrategia de acceso que redujo el papel tradicional de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca y abrió espacios a medios digitales, influencers y plataformas afines a Trump.

Uno de los episodios más tensos ocurrió con The Associated Press. En 2025, la Casa Blanca restringió el acceso de periodistas de AP después de que la agencia mantuviera en sus publicaciones el nombre Gulf of Mexico, pese a la decisión de Trump de promover el término Gulf of America. Un juez determinó posteriormente que las restricciones impuestas a la agencia violaban sus derechos de libertad de expresión, según reportó la propia agencia.

Alina Habba, exabogada del presidente Donald Trump

Leavitt defendió entonces el cambio. En una entrevista con Axios sostuvo que la nueva política no buscaba limitar a los medios, sino ampliar el número de voces con acceso a la presidencia. “No se trata de ideología”, afirmó.

El estilo de Leavitt también estuvo muy ligado a la manera de comunicar de Trump. Reuters describió su llegada al cargo como una señal de una relación más directa y confrontativa con la prensa, mientras ella prometía ampliar el acceso a medios conservadores, blogueros e influencers.

Trump aún busca a su reemplazo

Por ahora, no hay fecha para anunciar al nuevo secretario de prensa de la Casa Blanca. El medio antes citado reportó que Trump todavía no tiene un favorito claro y que las conferencias podrían quedar en manos de distintos funcionarios mientras continúa la búsqueda.

La transición ocurre además a pocas semanas de las elecciones de mitad de período, un momento en el que la comunicación pública de la Casa Blanca tendrá un peso especial. Leavitt, mientras tanto, se prepara para continuar defendiendo la agenda de Trump desde fuera del gobierno.

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