Marco Rubio aborda crisis en Cuba y plan de EE.UU. para entregar $100 millones en ayuda

El secretario de Estado Marco Rubio recibió al jefe de la misión diplomática de Estados Unidos en La Habana, Mike Hammer, para revisar la situación que atraviesa Cuba y los esfuerzos de Washington para entregar $100 millones en asistencia humanitaria a la población de la isla.

El encuentro, realizado en Washington, ocurre mientras la administración de Donald Trump mantiene una política de creciente presión contra el gobierno cubano y busca que la ayuda llegue directamente a personas vulnerables, sin que los recursos sean administrados por las autoridades de La Habana.

La Embajada de Estados Unidos en Cuba informó sobre la reunión mediante sus redes sociales y señaló que Hammer presentó a Rubio una actualización sobre las condiciones actuales en la isla. El diplomático también informó sobre los esfuerzos para canalizar la asistencia mediante Cáritas y otras organizaciones consideradas confiables por Washington.

De acuerdo con la representación estadounidense, durante la conversación también se abordó el respaldo de Estados Unidos a las aspiraciones de los cubanos de vivir “en libertad y con dignidad”.

La ayuda ya comenzó a llegar a familias cubanas

El programa de asistencia fue anunciado públicamente por Rubio el pasado 8 de mayo. El gobierno estadounidense planteó destinar $100 millones para ayudar al pueblo cubano, aunque inicialmente surgieron diferencias con La Habana sobre la existencia y las condiciones de la propuesta. Posteriormente, Washington estableció que $60 millones serían canalizados mediante la Iglesia Católica y otros $40 millones a través de organizaciones no gubernamentales consideradas de confianza.

El primer envío comenzó el 21 de julio, cuando un cargamento salió de Miami rumbo a La Habana con 700 módulos de alimentos y 700 kits de higiene. La distribución quedó en manos de Catholic Relief Services, Cáritas Cuba y la Iglesia Católica, sin entregar dinero en efectivo a Cáritas.

Los paquetes incluyen productos básicos como arroz, frijoles, atún, sardinas, aceite, espagueti, azúcar y sal. Los kits de higiene contienen, entre otros artículos, lámparas solares, tabletas para potabilizar agua, recipientes para almacenar agua, jabón, detergente, cepillos y pasta dental. Washington ha dejado claro que la asistencia no debe quedar bajo control del gobierno cubano ni de GAESA, el conglomerado empresarial vinculado a las Fuerzas Armadas que tiene presencia en sectores estratégicos de la economía.

En agosto, Hammer visitó a beneficiarios de la ayuda en Bejucal y habló con voluntarios de Cáritas. En esa ocasión señaló que la entrega inicial a 700 familias representaba solamente el comienzo del programa.

La reunión con Rubio ocurre mientras Estados Unidos mantiene otras medidas de presión contra funcionarios y entidades cubanas. La OFAC también ha impuesto sanciones contra integrantes del aparato estatal y organizaciones vinculadas al gobierno. Para Washington, la asistencia humanitaria y la presión económica forman parte de una estrategia destinada a respaldar a la población cubana y promover cambios.

La Habana, por su parte, rechaza las acciones estadounidenses y sostiene que el futuro político de la isla corresponde exclusivamente a los cubanos.

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