El mapa electoral empieza a complicarse para los republicanos. El líder de la mayoría del Senado, John Thune, lanzó un llamado directo al presidente Donald Trump para que aumente su participación en la contienda por el Senado de Texas, una elección que durante años habría parecido poco preocupante para el Partido Republicano.
“Tenemos que ganar sí o sí allí”, dijo Thune el martes durante una entrevista con Fox News, al referirse a la necesidad de que Trump y sus aliados destinen recursos a Texas.
La preocupación tiene nombre y apellido. El republicano Ken Paxton, fiscal general de Texas, se enfrentará al demócrata James Talarico, representante estatal, en una carrera que se ha cerrado más de lo esperado. Varias encuestas recientes incluso han colocado a Talarico ligeramente por delante.

Para los republicanos, perder Texas tendría un peso considerable. Donald Trump ganó el estado por un margen de dos dígitos en 2024, y los demócratas no han conseguido un escaño para el Senado por Texas desde hace décadas.
$400 millones en el centro de la disputa
El llamado de Thune también pone el foco sobre el enorme músculo financiero que tiene Trump para las elecciones de medio mandato.

El súper PAC MAGA Inc. tenía más de $400 millones disponibles en julio, de acuerdo con registros de financiamiento electoral citados por The Washington Post. Sin embargo, el dinero todavía no se ha traducido en una fuerte campaña publicitaria para Paxton.
El asunto resulta especialmente relevante porque Trump fue quien respaldó a Paxton durante las primarias republicanas, pese a que Thune y otros integrantes del partido habían preferido que el senador John Cornyn conservara la candidatura.
Ahora, con la elección general en marcha, los republicanos enfrentan el reto de defender una entidad que durante mucho tiempo consideraron segura.

La presión aumenta mientras Talarico mantiene una importante ventaja en recaudación. Reportes recientes señalan que el demócrata ha conseguido alrededor de $68 millones, frente a menos de $10 millones de Paxton, una diferencia que podría obligar al Partido Republicano a invertir grandes cantidades para mantener el escaño.
Thune dejó claro que el dinero será determinante. “Es una carrera muy cara”, había advertido previamente sobre Texas.
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