Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia, pasó de ser abogado de narcos a declararles la guerra: NYT

El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, enfrenta un renovado escrutinio internacional a pocos días de asumir el cargo, luego de que The New York Times publicara una investigación que detalla su trayectoria como abogado de personas acusadas de narcotráfico y lavado de dinero, así como los cuestionamientos que rodearon sus actividades en Estados Unidos antes de iniciar su carrera política.

Según el diario estadounidense, De la Espriella construyó parte de su carrera en Miami representando a clientes involucrados en procesos federales relacionados con el tráfico de drogas y el lavado de activos. Ahora, como mandatario electo, ha prometido colaborar estrechamente con la administración del presidente Donald Trump para endurecer la lucha contra los cárteles y el crimen organizado en la región.

“Promete ayudar a la administración Trump a intensificar la guerra regional contra las drogas, enfrentándose a los narcotraficantes a los que una vez representó”, resume la investigación firmada por Annie Correal y David Ovalle.

Su pasado como abogado vuelve al debate

La publicación señala que De la Espriella trabajó con clientes de alto perfil vinculados a investigaciones estadounidenses, entre ellos el empresario colombiano Alex Saab, acusado por fiscales federales de lavar millones de dólares para el gobierno venezolano.

El reportaje también sostiene que el ahora presidente electo fue objeto de escrutinio por parte de fiscales federales durante la investigación sobre Saab. Sin embargo, el periódico aclara que nunca fue acusado formalmente de delito alguno.

La oficina de De la Espriella respondió al diario que los hechos mencionados “fueron ampliamente discutidos durante la campaña presidencial” y aseguró que no consideraba apropiado volver sobre esos asuntos. Además, afirmó que el mandatario electo “nunca fue investigado ni acusado” y que su conducta profesional fue “absolutamente intachable”.

El reportaje también describe la etapa en la que el abogado estableció operaciones en Miami, donde trabajó junto a abogados con licencia en Florida y mantuvo relación con Jorge Luis Hernández, un exnarcotraficante que posteriormente colaboró como informante de agencias federales estadounidenses, incluida la DEA.

Promesas de mano dura y nuevas críticas

Tras regresar a Colombia en 2025, De la Espriella construyó una campaña basada en un discurso de seguridad, combate frontal al crimen organizado y oposición a los gobiernos de izquierda. Su candidatura recibió el respaldo público de Donald Trump antes de las elecciones celebradas en junio.

Entre sus principales promesas figura fortalecer la cooperación con Washington, impulsar la extradición de presuntos narcotraficantes y reforzar las operaciones contra organizaciones criminales.

Las revelaciones de The New York Times se suman a cuestionamientos publicados anteriormente por medios colombianos como VORÁGINE, que documentaron la compra de un predio vinculado históricamente a un exjefe paramilitar conocido como “Comandante Barbie”, condenado por narcotráfico y por promover grupos armados ilegales.

Mientras tanto, el presidente saliente Gustavo Petro volvió a cuestionar la legitimidad política de su sucesor y sostuvo que De la Espriella “obedece directamente” a los intereses del gobierno de Estados Unidos, al tiempo que criticó el respaldo que Trump brindó durante la campaña presidencial.

Por ahora, ninguna autoridad estadounidense ha presentado cargos contra el presidente electo, y el Departamento de Justicia declinó hacer comentarios sobre los señalamientos mencionados en la investigación.

Sin embargo, la publicación del diario neoyorquino coloca nuevamente bajo los reflectores el pasado profesional de quien asumirá la Presidencia de Colombia el próximo 7 de agosto, en un momento en que promete convertir el combate al narcotráfico en uno de los ejes centrales de su gobierno.

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