
Una bóveda construida para albergar 12 sepulturas podría tener pronto un destino bastante diferente: vender café, comida para llevar y recuerdos a turistas.
El escenario es el Cementerio de la Recoleta, en Buenos Aires, uno de los cementerios más famosos de América Latina y el lugar donde descansan figuras centrales de la historia argentina, incluida Eva Perón. El Gobierno de la Ciudad abrió una licitación para concesionar durante cinco años una antigua bóveda y transformarla en un espacio destinado a los visitantes.
La iniciativa es real y está respaldada por los documentos oficiales de la licitación. Pero hay una precisión importante: pese a que en Argentina empezó a hablarse del proyecto como un “bar en el cementerio”, no habrá mesas ni personas tomando café dentro de la tumba.
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Una bóveda donde se venderá café para llevar
El pliego establece que el futuro concesionario podrá instalar un gift shop y vender alimentos y bebidas de elaboración sencilla, incluidas infusiones como café y té.
Todo tendrá que entregarse en modalidad take away: no habrá servicio de mesa, no estará permitido permanecer consumiendo dentro del local y tampoco se utilizará vajilla reutilizable.
La bóveda está en la sección 17 del cementerio, cerca de algunas de sus tumbas más conocidas. Tiene alrededor de 25 metros cuadrados y perteneció a la familia Girado, vinculada históricamente con la elite terrateniente argentina.
Además del café y la tienda de recuerdos, el proyecto contempla algo todavía más llamativo: recorridos nocturnos por el cementerio.
Las visitas podrán tener carácter cultural, educativo y recreativo y estarán orientadas a recorrer la historia, la arquitectura y el patrimonio funerario de Recoleta. El pliego prevé que estas actividades puedan desarrollarse de jueves a domingo entre las 7:00 p.m. y las 11:00 p.m., aunque los horarios definitivos deberán ser autorizados por la administración del cementerio.
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El cementerio donde está enterrada Evita
La elección del lugar multiplica la curiosidad. El cementerio de la Recoleta fue inaugurado en 1822 y se convirtió con los años en una suerte de pequeña ciudad de mausoleos, esculturas y bóvedas construidas por algunas de las familias más poderosas de Argentina.
Entre sus residentes más famosos está Eva Duarte de Perón, Evita, cuya tumba es desde hace décadas uno de los puntos más buscados por los turistas. Allí también están enterrados expresidentes argentinos, escritores y personajes centrales de la historia del país.
El futuro local deberá respetar ese carácter patrimonial. Los documentos de la licitación establecen que las obras no podrán alterar la esencia arquitectónica de la bóveda y que cualquier restauración tendrá que preservar sus características originales.
La idea del café desató una polémica familiar
El proyecto, sin embargo, tomó un giro inesperado cuando descendientes de la familia Girado cuestionaron públicamente qué ocurrió con los restos que estaban depositados en la bóveda.
La artista plástica Lucía Girado aseguró que allí estuvieron enterrados su padre y otros integrantes de su familia y sostuvo que los familiares no fueron informados adecuadamente sobre el destino del panteón y de los féretros.
El Gobierno porteño sostiene, por su parte, que la bóveda fue restituida a la Ciudad después de un procedimiento administrativo y que se siguieron las instancias previstas por la normativa antes de disponer nuevamente del espacio.
La controversia creció después de que se difundieran imágenes de féretros que todavía se encontraban dentro de la bóveda cuando el proyecto ya había tomado estado público. Las autoridades no detallaron públicamente el destino individual de todos esos restos.
Cuándo podría abrir el peculiar café
Por ahora, todavía falta un paso importante. La Ciudad fijó para el 9 de septiembre de 2026 la apertura de ofertas de la licitación. El contrato tendrá una duración de cinco años y establece un canon mensual base de 1.6 millones de pesos argentinos, además de una participación mínima del 20% para la Ciudad sobre los ingresos brutos provenientes de los recorridos nocturnos.
Esto significa que todavía no hay una empresa adjudicataria ni una fecha confirmada para la apertura.
Si el proyecto avanza, los turistas que recorran uno de los cementerios más famosos del continente podrán llevarse un recuerdo y un café desde un lugar bastante improbable: una antigua bóveda funeraria a pocos pasos de la tumba de Evita.
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