¡Billetazos en Zúrich! La FIFA niega vender el fútbol, pero pone 40 millones de dólares sobre la mesa

En el búnker de la FIFA sintieron el golpe y de inmediato saltaron a las redes a hacer control de daños. Tras la filtración de su nuevo y misterioso tentáculo financiero, bautizado como FIFA Forward Enterprise (FFE), las alarmas en el negocio del balón se encendieron a nivel mundial.

La respuesta desde Zúrich no se hizo esperar: aventaron un comunicado con el manual de crisis en la mano, asegurando que los medios lo entendimos todo mal y soltando una frase para la tribuna: “Nadie está vendiendo el fútbol”. Claro, porque en las oficinas de Gianni Infantino el amor al arte y el romanticismo siempre van primero, ¿no?

La nueva “gallina de los huevos de oro” de Infantino

Detrás del pomposo nombre de la FFE se esconde una maniobra bastante audaz. La idea es mudar todas las actividades comerciales y la organización de torneos a una empresa subsidiaria. Según ellos, la FIFA mantendrá el control permanente. Según los escépticos, es la puerta de entrada perfecta para que los fondos de inversión extranjeros metan la cuchara en el negocio más lucrativo del planeta.

Para sacudirse la presión, el organismo acusó a la prensa de “interrumpir” su proceso democrático con informes erróneos. Una clásica jugada de pizarrón: culpar al mensajero cuando te cachan el borrador antes de tiempo.

El precio del silencio: Mucha lana sobre la mesa

Como en la FIFA saben perfectamente que el dinero mueve montañas —y ablanda voluntades—, el comunicado llegó con una tentadora oferta de paz para el ciclo 2027-2030. La estrategia para convencer a los directivos es meterles una millonada en dos jugosos pasos.

Primero está el anzuelo obligatorio, que consiste en 20 millones de dólares para cada una de las 211 federaciones miembro (incluida la FMF, por supuesto) bajo el concepto de FIFA Forward Development. El gran detalle es que te los van a dar apoyes o no el proyecto. Una sutil forma de calmar las aguas.

Después viene el premio gordo voluntario: otros 20 millones de billetes verdes extra a través del programa FIFA Fast Forward. Esta lana sí vendría de inversionistas externos, pero la FIFA jura y miente que no van a ceder ni un milímetro de poder. Habrá que ser muy ingenuo para creer que un magnate va a poner esa fortuna por pura filantropía o amor a la camiseta.

El juego de la “democracia” a la antigüita

El remate del comunicado es pura poesía política. La FIFA le mandó un recadito a la UEFA y a las confederaciones más ricas, recordándoles que no representan a todo el mundo y que cada uno de los 211 miembros tiene un voto. Es el escenario ideal para el organismo: convencer a las federaciones más pequeñas y necesitadas de presupuesto con el cheque de los 40 millones de dólares, para así aplastar cualquier rebelión de las potencias europeas.

La pelota está en juego y el borrador sigue abierto a debate. Dicen que si el plan no pasa, todo se queda igual y no se crea ninguna empresa. Pero la carta ya se mostró, el anzuelo millonario está lanzado y, por más que juren que el fútbol no se vende, parece que la taquilla ya está abierta.

Seguir leyendo:
– La polémica razón por la que la FMF no apoya el boicot contra la FIFA
– UEFA y Concacaf anuncian un histórico boicot contra el plan de Infantino de vender los torneos de FIFA
– Las grandes potencias del fútbol dicen no al plan millonario de la FIFA