
En las horas previas a su presentación oficial en el banquillo del Tricolor contra el combinado cafetalero, el timonel michoacano Rafael Márquez cortó de tajo las ilusiones de que los aficionados que esperaban ver milagros tácticos de la noche a la mañana, porque el plantel no tiene las condiciones para emular al Barcelona.
Haberse formado en los vestidores y dirigir a las fuerzas básicas de la escuadra blaugrana despertó mucha curiosidad sobre si el nuevo estratega buscaría calcar esa filosofía en las canchas de México.
Sin embargo, el histórico “Káiser” pecó de realista frente a los micrófonos y dejó en claro que en este negocio un buen director técnico debe amoldarse a los futbolistas que tiene disponibles en la concentración.
“A quién no le encantaría desplegar el futbol del conjunto catalán, pero las piezas no son las mismas y uno debe ser coherente con el grupo que recibe y los pocos días que hay para entrenar”, argumentó.
Ajustes con pinceladas quirúrgicas
El purépecha enfatizó que este apenas es el silbatazo inicial de un largo proyecto, donde su primera tarea será sembrar una mentalidad ganadora y confianza en las piernas de los jugadores aztecas.
La estrategia no es tirar a la basura lo que ya se venía haciendo, sino rescatar el colchón de los aciertos del pasado y meterle mano únicamente a los detalles flojos para exprimir el potencial del cuadro.
“Buscamos pulir el funcionamiento en todas las zonas, desde la salida con el balón hasta la definición en las redes rivales, aprovechando que el aparato defensivo anduvo bien en la pasada justa mundialista”, detalló.
La apuesta total por las nuevas caras
Para el nuevo mandamás de la estrategia nacional, refrescar las convocatorias será el pilar de su gestión, basándose en su propia vivencia de que arropar a las promesas abre caminos en los clubes.
Sabe perfectamente que si se dedica a potenciar el nivel de los jóvenes y les da minutos de jerarquía, las directivas de la Liga MX no pondrán trabas para cederlos en las próximas fechas FIFA.
Esa filosofía explica por qué el grupo que encarará este primer examen amistoso presume una competitiva media de edad de apenas 25 años, inyectándole sangre nueva y dinámica al futuro de la selección.
Seguir leyendo:
– Rafael Márquez habría impuesto tolerancia cero a los desplantes del Chucky Lozano
– Rafael Márquez se perfilaría a lanzar un tridente sorpresa en el ataque de la selección mexicana
– Julián Quiñones reconoció que el fútbol mexicano le dio la oportunidad de crecer