Julián Álvarez, abucheado en un decepcionante debut del Atlético de Madrid en Liga

Julián Álvarez volvió este domingo al Metropolitano, pero su regreso estuvo marcado por los abucheos de un sector de la afición del Atlético de Madrid y por una decisión del club para evitar que el delantero participara en el tradicional saludo posterior al partido. El argentino ingresó en el segundo tiempo durante el empate 1-1 frente al Villarreal, en medio de la tensión generada por su frustrado intento de fichar por el Barcelona.

El malestar se hizo evidente desde antes del inicio. Su nombre fue recibido con abucheos cuando apareció en la megafonía del estadio y la situación se repitió durante el calentamiento, que comenzó en el minuto 52.

Al entrar al campo en el minuto 66, los cánticos volvieron a dirigirse contra él. Desde el fondo donde se ubican los ultras del Atlético se escuchó: “Diles que se vaya, diles que se vaya…”. Poco después, el Villarreal consiguió el 1-1.

Álvarez había quedado fuera del primer partido de la temporada ante el Málaga por falta de rodaje. Se reincorporó al Atlético el pasado 10 de agosto, tras las vacaciones posteriores al Mundial 2026, y ante el Villarreal disputó aproximadamente media hora.

Su último partido en el Metropolitano se remontaba al 29 de abril, en la ida de las semifinales de la Champions League contra el Arsenal. Marcó el 1-1 y después tuvo que abandonar el campo por un esguince de tobillo. Forzó para disputar la vuelta, recayó de la lesión y quedó fuera de los últimos encuentros de la temporada.

La tensión por su frustrado fichaje por el Barcelona

El malestar está relacionado con lo ocurrido durante el verano. Álvarez, fichado del Manchester City en 2024, expresó su deseo de ser transferido al Barcelona. El argentino tiene contrato con el Atlético hasta junio de 2030 y una cláusula de 500 millones de euros.

El Barcelona presentó una única oferta de 100 millones de euros a pagar en seis plazos a principios de junio. El Atlético rechazó cualquier posibilidad de negociación y se remitió a la cláusula. El Real Madrid también anunció una propuesta de 150 millones de euros en julio, pero la postura rojiblanca tampoco cambió.

“Nuestra respuesta sí que es infinita: no queremos transferirlo, no aceptamos la oferta de 100 millones de euros ni aceptaremos una de 150 ni una de 200”, afirmó Miguel Ángel Gil Marín el 17 de julio.

La disputa llegó además al ámbito disciplinario. El Atlético presentó una reclamación ante la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) por los contactos del Barcelona con Álvarez mientras tenía contrato vigente. El Comité Disciplinario abrió un expediente extraordinario contra el club azulgrana por esos presuntos contactos dentro de un “periodo protegido”. El caso sigue pendiente de resolución.

En los últimos días, Gil Marín y Diego Simeone respaldaron públicamente al delantero. El dirigente aseguró que el club seguirá cuidándolo porque lo necesita, mientras el técnico sostuvo que no existen incertidumbres sobre su futuro y que el equipo estará con él mientras siga siendo jugador del Atlético.

La tensión también se trasladó al final del encuentro. Álvarez abandonó solo el terreno de juego y se dirigió al vestuario sin participar en el saludo habitual del equipo a los aficionados.

“Me comentaba la gente del club, que el club decidió que él no se acerque a saludar con sus compañeros a la gente. La decisión no fue de Julián Alvarez, fue del club, que tomó la decisión de alejarlo y separarlo para que se vaya hacia el vestuario”, explicó Simeone.

Giuliano Simeone también respaldó a su compatriota y pidió unidad dentro del plantel. “Es un jugador nuestro, así que nosotros vamos a morir por él en la cancha y luchar juntos”, afirmó.

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