La dolorosa verdad detrás del calvario físico y el desprecio que vivió César Chino Huerta en el Anderlecht

Caras vemos y corazones no sabemos; sobre todo si de por medio hay dinero o un contrato que no terminó de cuajar. Eso fue justo lo que aconteció entre César “Chino” Huerta y el Anderlecht de Bélgica. El club europeo pasó de los piropos y el enamoramiento a cerrarle las puertas en la cara al mexicano de la forma más abrupta posible.

En mi rancho eso se llamaría de formas muy grotescas. La realidad es que hace apenas un año, la directiva belga vino a México mostrando un amor desmedido por el delantero de los Pumas de la UNAM. Resaltaron sus virtudes y le endulzaron el oído.

Sin embargo, pronto ese romance se transformó en frialdad, al grado de separarlo del primer equipo y prácticamente correrlo de la organización en una muestra del desamor con que concluyó este efímero romance.

Una “canallada” a contrarreloj en el viejo continente

Con el juicio mediático encima, apuntando a que su carrera dio un paso atrás y sentenciando un supuesto “fracaso” en Europa, el atacante arribó a México para reintegrarse con los de la Universidad Nacional. A su llegada, el jugador reveló los malos tratos del cuadro belga; una auténtica “canallada” directiva si tomamos en cuenta los tiempos del fútbol profesional.

Si el jugador ya no entraba en planes, la solución era simple: ponerlo transferible al mejor postor con tiempo de anticipación. En lugar de eso, optaron por congelarlo y echarlo cuando la fecha límite para registrar jugadores en Europa está a la vuelta de la esquina. A final de cuentas, al exdelantero de Chivas le tocó pagar una factura carísima por la falta de minutos en la cancha y un año marcado por las lesiones.

“Esperé hasta casi el cierre de mercado, que es en cinco días. En el club me cerraron las puertas, me dijeron que no contaban conmigo. Me separaron del grupo, pasé semanas difíciles”, confesó el ‘Chino’ con visible frustración. “Pero con la ilusión de poder conseguir alguna oportunidad allá en Europa, no la conseguí, no quedó en mí y ahora vengo porque tengo algo pendiente acá”.

La radiografía del calvario: Los números rojos del ‘Chino’

Aunque en las mesas de debate se hable a la ligera de un “fracaso rotundo”, la realidad detrás del rendimiento de Huerta en Bruselas se escribe con el parte médico en la mano. Tras un debut de ensueño en enero de 2025, donde anotó gol a los pocos minutos de pisar la cancha, una traicionera pubalgia lo obligó a pasar dos veces por el quirófano y lo mandó a la congeladora por más de 7 meses.

Los fríos números que deja su aventura europea reflejan a un jugador que peleó más contra su propio cuerpo que contra los defensas de la Jupiter Pro League:

  • Partidos totales convocados: 84 juegos en el radar del club.
  • Partidos disputados: 38 encuentros oficiales vistiendo la camiseta belga.
  • Minutos en la cancha: 2,162 minutos totales (un promedio de 56.8 minutos por cotejo).
  • Aportación ofensiva: 5 goles anotados y 3 asistencias otorgadas.
  • El fantasma de la enfermería: 31 partidos oficiales perdidos exclusivamente por lesión.

“No puedo hacer un balance. En realidad, solo jugué seis meses en Europa y lo demás fueron problemas de lesión, dos cirugías. Por ahí se ha hablado mucho de que tuve que aferrarme un poco más allá, y así lo hice”, sentenció el seleccionado nacional, defendiendo su postura frente a las críticas.

El futbolista de fe que no se dobla ante la adversidad

Pero el “Chino” es un jugador de fe que ya sabe lo que es morder el polvo y levantarse con el doble de fuerza. No es la primera vez que le toca nadar contracorriente; basta recordar cuando fue borrado por completo de las Chivas de Guadalajara y encontró su gloriosa revancha con la camiseta de Pumas.

Ahora, de nueva cuenta en el Pedregal, buscará sanar las heridas del alma, recuperar su mejor nivel físico y volver a intentar, muy pronto, otro asalto al fútbol de las ligas al otro lado del Atlántico. Europa se la debe y él no piensa quedarse con la espina clavada.

Tras el trago amargo en el Viejo Continente, el tapatío admitió que la propuesta de volver a enfundarse en la camiseta auriazul fue un bálsamo. Agradeció enormemente que la directiva universitaria apostara fuerte por su regreso en este mercado de fichajes.

“Pensando en Pumas, fue fácil la decisión. Abandonar por un tiempo mi sueño, por todo lo que he pasado, creo que esa fue la parte difícil; pero Pumas me lo puso muy fácil. Tuve propuestas, tuve ofertas, pero siempre estuve convencido de que quería volver a Pumas”, concluyó.

César Huerta presentará exámenes médicos este miércoles y su presentación oficial está programada para mañana. No obstante, el cuerpo técnico ha decidido guardar calma: el atacante no viajará a la frontera para el compromiso entre Pumas y los Xolos de Tijuana, priorizando su puesta a punto física en las instalaciones de Cantera.

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