
Tal parece que el Olympiakos quiso aplicar la de bueno, bonito y barato para fichar a la más reciente joya de las Chivas, Armando “Hormiga” González. Pero la directiva del “Rebaño Sagrado”, encabezada por Amaury Vergara, ya está más que curtida en estas lides y de inmediato rechazó la primera oferta que llegó desde Grecia.
El tema es que los griegos no dan paso sin huarache; saben detectar el talento joven y sacarle brillo hasta a las piedras. Por eso, no se quedaron de brazos cruzados y pusieron otra oferta sobre el escritorio de la directiva tapatía: una cifra cercana a los diez millones de dólares, amarrando un alto porcentaje si el jugador es negociado después a una de las ligas top de Europa.
Ahí fue donde torció el rabo el cochino. Las últimas noticias indican que la “Hormiga” ya se está probando la playera del cuadro de El Pireo. El canterano rojiblanco sabe que su capacidad va más allá de los devaluados 14 minutos que le otorgó Javier “Vasco” Aguirre en el pasado Mundial, y está listo para devorarse el continente.
Las negociaciones tomaron un segundo aire gracias a la agencia Roc Nation Sports, que representa al delantero. Y es que una cosa es llegar con cinco pesos en la bolsa queriéndose ganar la lotería, y otra muy diferente es meterle otra manita al presupuesto para rozar esos diez “melones” que ya le movieron el tapete a las Chivas.
Aunque en Verde Valle tasaron a su joya en 15 millones de dólares, la directiva está abierta al estira y afloja ahora que los griegos soltaron los billetes verdes. Todo indica que una pequeña rebaja no le haría daño a nadie y, por el contrario, sería el gancho perfecto para cerrar un buen acuerdo.
Los chivahermanos le dan trato de ídolo
Mientras son peras o manzanas, este martes el delantero reafirmó el enorme arrastre que tiene entre los chivahermanos. La afición que se dio cita en Verde Valle prácticamente lo tiene colocado en el mismo pedestal que a figuras de la talla de Javier “Chicharito” Hernández u Omar Bravo, sin importar que la directiva de pantalón largo a veces se olvide de sus propios ídolos, o de leyendas inolvidables como el Bofo Bautista, Oswaldo Sánchez y Ramón Ramírez.
Y es que, con la locura que desató en la práctica, la “Hormiga” ya demostró que tranquilamente podría sentarse a la misma mesa que históricos del Guadalajara como el Sheriff Quirarte o Carlos Salcido para echarse un buen tazón de birria y platicar de tú a tú.
Tendrá que picar piedra en Grecia
Eso sí, si se concreta el salto al charco, a la “Hormiga” le va a tocar picar piedra en serio. La competencia interna en el Olympiakos está que arde y los puestos titulares no se regalan. El primer gran hueso de roer será el brasileño Clayton, quien hoy por hoy es el mero mero de la ofensiva en el esquema táctico.
Por si fuera poco, en la fila también están formados el marroquí Ayoub El Kaabi y el ucraniano Roman Yaremchuk, dos viejos lobos de mar con un recorrido pesado en las canchas europeas. El reto es enorme, pero si algo tiene el futbolista mexicano, es que no se achica ante nadie.
Las próximas horas serán de morderse las uñas y a Armando González ya se le cuecen las habas por cruzar el charco. El atacante está listo para demostrar que el futuro de la selección mexicana está en sus botines, y este acuerdo con los griegos parece ser el horno de barro ideal para terminar de moldear y consagrar la carrera del canterano rojiblanco.
Seguir leyendo: