Miguel Herrera pierde la cabeza el pasado viernes y lanza un polémico insulto en el Estadio Banorte

La pólvora volvió a encenderse en el entorno de Miguel Herrera y su explosivo temperamento le jugó una nueva mala pasada en los pasillos del balompié nacional. Durante la actividad de la sexta jornada, el director técnico del Atlante protagonizó un bochornoso altercado verbal con un fanático en las escaleras rumbo a la zona de vestidores del Estadio Banorte,

Inmueble que estrenó este diseño de accesos como parte de sus recientes remodelaciones con miras a la justa internacional. Tras concretarse el amargo empate a un gol entre los Potros de Hierro y el León, el timonel azulgrana no soportó la presión de la grada, perdió la cabeza y terminó retándose a golpes con un civil, reviviendo los fantasmas de un carácter de chinampina que históricamente le ha costado muy caro en su trayectoria profesional.

Cuando la opinión pública pensaba que el llamado “Piojo” había madurado y dejado atrás los desplantes que dinamitaron sus etapas más gloriosas, el estratega demostró que el hígado lo sigue traicionando en los momentos de alta tensión.

Es imposible no trazar un paralelismo con aquel fatídico julio de dos mil quince, cuando un arrebato violento en un aeropuerto le costó el puesto al frente de la Selección Mexicana justo cuando planificaba el proceso hacia el Mundial.

Once años después, el estratega se metió de nueva cuenta en camisa de once varas al engancharse de forma incomprensible con un detractor que portaba una sudadera azul, cayendo redondito en la trampa de la provocación en lugar de mantener la ecuanimidad que exige su cargo.

El incidente escaló de forma dramática ante la alarmante ausencia de elementos de seguridad privada en esa zona restringida del coloso de Santa Úrsula, dejando vía libre para que el aficionado agrediera verbalmente al timonel de los Potros con una cascada de insultos personales.

Al llegar a su límite, Herrera frenó su caminata y encaró directamente al provocador, sentenciando de forma textual que se lo dijera de frente, argumentando que afuera del inmueble no sostendría la misma postura.

Aunque en un primer instante el director técnico acudió con el personal del estadio para exigir que retiraran al agresor, la complacencia de los encargados de la vigilancia provocó que el “Piojo” regresara al pleito para lanzar un insulto homofóbico que podría traerle severas consecuencias administrativas ante la Comisión Disciplinaria.

Curiosamente, un sector de la fanaticada azulgrana que presenció el zafarrancho intentó arropar al estratega mexicano, expresándole su respaldo y reconociendo el destacado trabajo que ha venido realizando para mantener al Atlante competitivo en su regreso al máximo circuito.

Sin embargo, el timonel ignoró por completo las muestras de afecto de sus propios seguidores debido a la ceguera que le provocó el altercado con su detractor. Hasta el momento, las autoridades de la Liga MX han guardado un silencio hermético en torno al suceso, sin emitir ningún comunicado sobre si se aplicará el veto de estadio al fanático o si Miguel Herrera recibirá una sanción económica y deportiva por violar el estricto código de ética del futbol azteca.

Seguir leyendo:
– Miguel Herrera cree que Nahuel Guzmán es el mejor arquero en la historia de la Liga MX
– El “Piojo” Herrera despotrica contra la Leagues Cup y exige cambios
– Miguel Herrera pide que el Atlante sea tratado como un equipo de primera