
La división de peso superwélter registra una estabilización administrativa de gran relevancia para el desarrollo de su calendario competitivo. El promotor de boxeo y presidente de la compañía Golden Boy Promotions, Óscar de la Hoya, dio a conocer la resolución definitiva de las disputas legales que mantenía con el boxeador estadounidense Vergil Ortiz Jr., confirmando que ambas partes continuarán trabajando de manera conjunta con la mira puesta en las carteleras de unificación.
Mediante un comunicado oficial emitido por la empresa promotora, se detalló que el acuerdo alcanzado de mutuo acuerdo pone fin a las hostilidades contractuales que amenazaban con pausar de forma prolongada la carrera del invicto deportista texano.
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“Golden Boy Promotions, Vergil Ortiz Jr y el representante de Ortiz, Rick Mirigian, anunciaron hoy que alcanzaron un acuerdo amistoso para resolver todas las disputas pendientes entre las partes”, reza el documento oficial difundido por la firma de Óscar de la Hoya para informar a la opinión pública sobre el cierre de las querellas.
El directivo de la organización promotora expresó su conformidad con la continuidad del vínculo laboral y destacó el proceso de formación que han compartido desde las etapas iniciales de la carrera del boxeador de origen mexicano. “Nuestra relación con Vergil abarca más de una década y nos sentimos orgullosos de haber contribuido a su desarrollo hasta convertirlo en uno de los mejores peleadores del deporte”, puntualizó Óscar de la Hoya en la declaración escrita que acompañó el anuncio de la reconciliación comercial.
Antecedentes de una disputa que rozó las cortes federales
El distanciamiento entre la promotora dirigida por Óscar de la Hoya y la esquina del boxeador se originó formalmente en el mes de enero de este año, cuando Ortiz Jr. interpuso una demanda legal en busca de rescindir su contrato de exclusividad por presuntos bloqueos en la coordinación de sus carteleras.
La empresa de promoción respondió con rapidez ante los tribunales del estado de Nevada, manifestando su disposición de llevar el litigio ante una corte de nivel federal para proteger sus derechos de imagen y representación del atleta.
Durante los meses siguientes, el entorno de las negociaciones estuvo marcado por declaraciones hostiles en los medios de comunicación y plataformas digitales, donde el púgil aseguraba que su etapa bajo la firma de Golden Boy Promotions se encontraba completamente concluida. En respuesta a estas posturas, la oficina de Óscar de la Hoya calificó las acciones del campamento contrario como una muestra de ingratitud, un panorama tenso que obligó a suspender las negociaciones bilaterales que se mantenían activas para programar combates unificatorios en la temporada de verano.
A pesar de la complejidad del proceso judicial, las mesas de diálogo privadas entre los representantes legales de la promotora y el agente del peleador, Rick Mirigian, facilitaron la redacción de un nuevo convenio cuyas condiciones financieras y de vigencia se mantendrán bajo un estricto carácter de confidencialidad para proteger los intereses comerciales de la alianza.
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