
Una madre y otras dos personas que, según los fiscales, ejercían como co-padres de un niño de 7 años enfrentan cargos de asesinato y poner en peligro a un menor después de que el pequeño fuera encontrado muerto dentro de una vivienda en Cincinnati, Ohio.
Kaitlin Evans, de 38 años, Nessa Keaney, de 23, y Kirby Rankin, de 23, fueron acusadas en relación con la muerte de William Evans, quien tenía una discapacidad intelectual.
El niño fue encontrado muerto el jueves dentro de una vivienda en el vecindario Oakley, después de que las autoridades acudieran al inmueble e iniciaran una investigación sobre las circunstancias que rodearon su muerte.
Los fiscales sostuvieron durante las audiencias judiciales que William habría sufrido abusos durante más de dos meses antes de morir.
La autopsia del menor está pendiente y será utilizada por los investigadores para establecer oficialmente la causa y las circunstancias de su muerte.
El menor fue encontrado dentro de la vivienda
De acuerdo con la información presentada ante el tribunal, los investigadores encontraron al niño dentro de un armario de la vivienda después de que la policía ingresara al inmueble.
Los fiscales alegaron que William estaba sujeto y que había sido víctima de diferentes formas de abuso.
Los investigadores también señalaron que el menor presentaba múltiples lesiones visibles que, según su evaluación inicial, eran compatibles con agresiones físicas.
Entre las lesiones mencionadas durante el proceso judicial se encuentran heridas en distintas partes del cuerpo y lesiones en la parte posterior de la cabeza.
Las autoridades también alegaron que el niño había sufrido otros tipos de maltrato antes de su muerte.
Debido a que la autopsia todavía está pendiente, las autoridades no han establecido públicamente todos los detalles médicos relacionados con el fallecimiento.
Fiscales alegan que el abuso se prolongó durante semanas
Uno de los elementos centrales de la acusación es que los fiscales creen que el maltrato contra William no fue un hecho aislado.
Según las declaraciones realizadas en el tribunal, los investigadores encontraron evidencia que apunta a que el niño habría sufrido abusos durante más de dos meses.
Los fiscales también sostuvieron que las tres acusadas tenían responsabilidades compartidas en el cuidado del menor.
La investigación busca determinar qué papel tuvo cada una de ellas en los hechos que precedieron a la muerte del niño.
Un detective que participó en el caso declaró que Rankin habría reconocido su participación en los abusos y señalado a las otras dos personas como involucradas.
Sin embargo, las acusaciones deberán ser probadas durante el proceso judicial.
La madre niega haber causado la muerte
Durante la audiencia, el abogado de Evans afirmó que su clienta no fue quien causó directamente la muerte de su hijo.
El defensor sostuvo que otra de las personas involucradas habría provocado el fallecimiento, aunque no identificó públicamente a cuál de las otras dos acusadas se refería.
Al mismo tiempo, el abogado reconoció ante el tribunal que Evans habría fallado al no proteger a su hijo.
La defensa solicitó que se estableciera una fianza de $250,000.
Los fiscales, en cambio, solicitaron una fianza de $1 millón por el cargo de asesinato y otra de $500,000 por el cargo relacionado con poner en peligro a un menor.
El juez aceptó la solicitud de la Fiscalía y estableció la fianza en $1 millón.
Las otras acusadas también enfrentan cargos
Keaney también enfrenta cargos relacionados con la muerte de William.
Su abogado argumentó que ella no habría proporcionado al niño la atención o el tratamiento que necesitaba, pero sostuvo que las lesiones que llevaron a esa situación habrían sido provocadas por otra persona.
La defensa solicitó una fianza de $200,000.
Los fiscales se opusieron y argumentaron que Keaney no habría informado a las autoridades sobre los presuntos abusos contra el menor.
El tribunal estableció su fianza en $1 millón.
En el caso de Rankin, sus abogados solicitaron una evaluación debido a lo que describieron como problemas graves de salud mental documentados.
El juez aceptó la solicitud y ordenó que la evaluación fuera realizada antes de una nueva audiencia.
Rankin deberá regresar ante el tribunal para conocer los resultados a comienzos de septiembre.
El otro progenitor cuestionó a la madre
Durante la audiencia también intervino el otro progenitor biológico de William, cuya identidad no fue divulgada.
La persona tuvo la oportunidad de dirigirse a Evans y expresó su dolor por lo ocurrido.
“Confié en ti”, le dijo, según los reportes sobre la audiencia.
El otro progenitor también afirmó que William había sido mantenido alejado de él o ella durante un periodo prolongado y que esa separación habría ocurrido, según su versión, debido a acusaciones que consideraba falsas.
Las autoridades no han divulgado todos los detalles sobre las circunstancias familiares ni sobre las razones por las que el menor habría permanecido separado de ese progenitor.
Investigador calificó el caso como uno de los más perturbadores
Un detective que participó en la investigación describió el caso como uno de los episodios de abuso infantil más perturbadores que había visto durante sus dos décadas de trabajo.
Las autoridades continúan recopilando evidencia y esperan los resultados de la autopsia para completar la investigación.
Los fiscales deberán demostrar en el proceso judicial las acusaciones formuladas contra Evans, Keaney y Rankin.
Las tres acusadas tienen programada una nueva comparecencia ante el tribunal el 17 de agosto.
Mientras tanto, el caso permanece bajo investigación y las autoridades continúan intentando establecer con precisión qué ocurrió antes de la muerte de William Evans y cuál fue la responsabilidad individual de cada una de las acusadas.
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