Gobierno asegura haber retirado a más de 800 supuestos conductores “peligrosos” de las carreteras

La administración de Donald Trump aseguró este martes que retiró de las carreteras de Estados Unidos a más de 800 supuestos conductores peligrosos durante una operación conjunta entre los departamentos de Seguridad Nacional (DHS) y Transporte (DOT).

Sin embargo, las autoridades no presentaron pruebas que acrediten que todos los operadores señalados representaban un riesgo para la seguridad vial, pese a que los funcionarios utilizaron ese calificativo para describir los resultados del operativo. La mayoría de las acciones reportadas corresponde, en realidad, a infracciones administrativas, inmovilización de vehículos y detenciones por presuntas violaciones migratorias o de tránsito, de acuerdo con la información oficial.

La denominada Operación Highway Shield se desarrolló entre el 28 y el 30 de julio con la participación de agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), dependientes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), inspectores de la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA) y corporaciones estatales de patrullaje. El objetivo, según el gobierno, fue identificar a conductores extranjeros “no calificados” y vehículos inseguros mediante inspecciones en carretera.

De acuerdo con el balance oficial, durante los tres días del operativo fueron detenidos 51 inmigrantes sin estatus legal, entre ellos 21 conductores que portaban licencias comerciales (CDL) no domiciliadas emitidas en California y Nueva York.

Además, 766 conductores y vehículos fueron puestos fuera de servicio por incumplir normas de seguridad, 86 operadores fueron arrestados por presuntas conductas delictivas, entre ellas incidentes de violencia vial y violencia doméstica, 36 conductores reprobaron las pruebas obligatorias de dominio del inglés y las autoridades recuperaron casi un millón de dólares en mercancía robada.

Al presentar los resultados, el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, vinculó la operación con la política migratoria del gobierno de Trump.

“Cuando extranjeros en situación ilegal están al volante de tractocamiones, ponen en peligro la vida de los estadounidenses. Con esta nueva fase de la Operación Highway Shield, el Departamento de Seguridad Nacional y nuestros socios retiraron de las carreteras a más de 800 conductores peligrosos, incluidos más de 50 extranjeros en situación ilegal y más de 30 conductores que reprobaron las pruebas de dominio del idioma inglés”, declaró.

Por su parte, el secretario de Transporte, Sean Duffy, sostuvo que la administración continuará endureciendo los controles sobre los operadores extranjeros.

“Cada vida que se pierde por un conductor ilegal al volante de un tractocamión es una tragedia completamente prevenible, y esta administración no lo permitirá. Nuestra alianza con el Departamento de Seguridad Nacional fortalece los esfuerzos del presidente Trump para asegurar las carreteras, eliminar el fraude y restaurar la integridad del transporte de carga en Estados Unidos”, afirmó.

Pese a ello, el comunicado oficial no aporta evidencia de que los 766 conductores y vehículos inmovilizados hayan sido retirados por representar un peligro inminente para otros automovilistas. Tampoco detalla cuántos casos estuvieron relacionados con fallas mecánicas graves, incumplimientos documentales o infracciones menores.

De igual forma, las 86 detenciones por presuntas conductas delictivas incluyen investigaciones por hechos ajenos a la conducción de vehículos pesados, como denuncias de violencia doméstica, por lo que no todos los arrestos están directamente vinculados con la seguridad vial.

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