Joven de 21 años murió por balas que iban dirigidas a otro vehículo en Pensilvania; dos personas fueron arrestadas

Más de un año y medio después de la muerte de Aiden Zeallor, un joven de 21 años que fue alcanzado por balas mientras conducía por la Interestatal 95 en Pensilvania, las autoridades arrestaron a dos personas que ahora enfrentan cargos relacionados con el tiroteo.

Alondra M. Lopez, de 28 años, y Joseph G. Toledo-Gonzalez, de 27, fueron detenidos bajo cargos de asesinato, intento de asesinato y otros delitos vinculados con el tiroteo, según la Policía Estatal de Pensilvania.

Los investigadores sostienen que Zeallor no era el objetivo de los disparos.

La noche del 29 de marzo de 2025, el joven regresaba a casa de su abuela después de haber salido a bailar con un amigo. Ambos circulaban aproximadamente a las 2:30 a.m. por los carriles en dirección norte de la I-95 cuando comenzaron los disparos.

Las balas iban dirigidas a otro vehículo

De acuerdo con la Policía Estatal de Pensilvania, los disparos fueron realizados con un rifle semiautomático y estaban dirigidos contra un Acura que circulaba cerca.

Dos de las balas, sin embargo, atravesaron el parabrisas del Ford Mustang rojo que conducía Zeallor.

Una de ellas lo alcanzó en el ojo derecho y otra debajo del brazo derecho.

El conductor del Acura sobrevivió al ataque después de recibir un disparo en una pierna.

Zeallor fue trasladado a un hospital. Su madre, Denise Donahue, recibió la noticia y acudió inmediatamente al centro médico. El joven fue declarado con muerte cerebral y murió más tarde esa misma mañana debido a las heridas en la cabeza y el torso.

Su madre dice que los arrestos le dan algo de alivio

Para Donahue, la detención de los sospechosos representa un momento de alivio después de más de un año de espera, aunque sabe que ningún arresto puede devolverle a su hijo.

“Era un muchacho amoroso que debería seguir aquí”, dijo Donahue al Philadelphia Inquirer. “Su vida le fue arrebatada”.

Zeallor era descrito por su familia como un joven aficionado a la pesca y a las actividades al aire libre. Trabajaba como técnico en la empresa familiar de calefacción, ventilación y aire acondicionado (HVAC) y, según su madre, siempre estaba rodeado de amigos.

Poco antes de su muerte se había mudado a la casa de su abuela para cuidarla y evitar que tuviera que vivir sola.

La noche del tiroteo, precisamente, regresaba hacia esa vivienda junto con su amigo.

Los sospechosos enfrentan cargos por asesinato

Lopez permanece detenida en el Philadelphia Industrial Correctional Center, mientras que Toledo-Gonzalez está recluido en el Curran-Fromhold Correctional Facility. A ambos se les negó la libertad bajo fianza, según el Philadelphia Inquirer.

Los documentos judiciales ofrecen pocos detalles sobre el papel específico que cada uno habría desempeñado en el tiroteo y tampoco establecen un posible motivo.

Los registros sí señalan que tanto Lopez como Toledo-Gonzalez tenían prohibido poseer armas de fuego cuando ocurrió el ataque.

Ambos tienen programada una audiencia preliminar para el 14 de septiembre. Donahue y otros familiares de Zeallor tienen previsto asistir a cada una de las audiencias relacionadas con el caso.

La familia impulsa una ley en memoria de Aiden

Además de buscar justicia en los tribunales, la familia de Zeallor ha respaldado una propuesta legislativa conocida como Aiden’s Law.

La iniciativa exigiría la instalación de cámaras de vigilancia en determinadas carreteras de Pensilvania. El objetivo sería proporcionar a los investigadores herramientas adicionales para identificar a sospechosos de delitos violentos.

Para la familia, la propuesta representa una forma de intentar evitar que otras personas enfrenten una tragedia similar.

En medio del dolor por su muerte, la familia también encontró un motivo de orgullo en la decisión de Zeallor de ser donante de órganos.

Una página conmemorativa señala que, a través del Gift of Life Donor Program, sus donaciones permitieron salvar la vida de cuatro personas.

“Ese día cambiamos la vida de otras personas”, dijo Donahue. “Eso me hace sentir orgullosa, como madre de Aiden”.

Después de su muerte también se creó una campaña de GoFundMe para ayudar a su familia. La página recuerda que Zeallor continuó compartiendo su generosidad incluso después de morir al convertirse en donante.

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