
La compañía energética alemana RWE alcanzó un acuerdo por $1,220 millones de dólares con la administración del presidente Donald Trump para cancelar tres contratos de arrendamiento destinados al desarrollo de parques eólicos marinos en aguas estadounidenses, una medida que forma parte de la estrategia del gobierno federal para frenar la expansión de esta industria y favorecer proyectos de energía basada en combustibles fósiles.
RWE U.S. Offshore informó que renunciará voluntariamente a las concesiones ubicadas frente a las costas de Nueva York, California y Luisiana, luego de concluir que no existía una vía para obtener los permisos necesarios para avanzar con los proyectos en un futuro cercano.
“Tras una cuidadosa consideración, se determinó que no existe ninguna vía para autorizar estos proyectos en Estados Unidos en un futuro previsible”, señaló la empresa en un comunicado. El acuerdo representa el quinto convenio de este tipo alcanzado por la administración Trump durante este año y eleva a aproximadamente $3,900 millones de dólares el monto destinado por el gobierno para cancelar contratos relacionados con parques eólicos marinos.
La Casa Blanca ha defendido la política bajo el argumento de que los proyectos eólicos requieren subsidios costosos y no pueden cubrir las necesidades energéticas actuales del país. “Los estadounidenses merecen un sistema energético basado en el sentido común, no uno que dependa de costosos subsidios o tecnologías que no pueden satisfacer la demanda actual de nuestro país”, afirmó el secretario del Interior, Doug Burgum.
RWE redirigirá recursos hacia gas natural y proyectos de GNL
Como parte del acuerdo, RWE anunció que utilizará los recursos para fortalecer inversiones en infraestructura energética tradicional. La empresa destinará $900 millones de dólares para adquirir una participación del 16% en un proyecto de gas natural licuado (GNL) en Luisiana y otros 300 millones de dólares para la compra de turbinas destinadas a una red de 15 plantas de generación eléctrica con gas natural en Estados Unidos.
La compañía explicó que la decisión permitirá concentrar recursos en proyectos con mayor certeza regulatoria.
RWE había invertido más de mil millones de dólares en sus concesiones estadounidenses, incluida una adjudicación frente a Nueva York por la que pagó aproximadamente $1,100 millones de dólares durante una subasta realizada por la administración del expresidente Joe Biden en 2022.
Críticas demócratas y demandas contra la política energética de Trump
El acuerdo generó críticas entre legisladores demócratas y organizaciones ambientales, quienes consideran que el gobierno está utilizando fondos públicos para retirar inversiones en energías renovables. El líder demócrata del Senado, Chuck Schumer, cuestionó la medida y afirmó que la política energética de Trump podría aumentar los costos para los consumidores estadounidenses.
“Trump está gastando de nuevo miles de millones de dólares de los contribuyentes para limitar el suministro energético de Estados Unidos”, escribió Schumer en una publicación en X.
El senador Sheldon Whitehouse, de Rhode Island, calificó las compensaciones como una estrategia que beneficia a los combustibles fósiles y aseguró que los consumidores terminarán pagando mayores costos. Mientras tanto, varios estados han iniciado acciones legales contra acuerdos similares. Siete estados impugnaron en tribunales convenios previos con otras compañías eólicas, al argumentar que la administración federal no siguió los procedimientos adecuados.
Trump ha criticado durante años la energía eólica marina y ha señalado que su administración busca impulsar la producción nacional de petróleo, gas y otras fuentes tradicionales. La cancelación de estos proyectos deja en incertidumbre inversiones millonarias y el futuro de la energía eólica marina en Estados Unidos.
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