
El gobierno de Estados Unidos impuso sanciones contra 10 personas señaladas de integrar una red utilizada para trasladar grandes cantidades de dinero en efectivo a Hezbolá, mediante mensajeros que viajaban en vuelos comerciales entre Líbano, Turquía, Emiratos Árabes Unidos e Irán.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro informó que la estructura financiera permitía mover hasta cientos de millones de dólares entre distintas jurisdicciones, fuera del sistema financiero formal y con el objetivo de facilitar el acceso de Hezbolá a divisas y evadir las sanciones estadounidenses.
La medida se produce mientras Washington mantiene una política de mayor presión económica contra Irán y organizaciones vinculadas con el gobierno de ese país.
Red utilizaba casas de cambio, empresas y mensajeros
Según el Tesoro, el empresario turco Yunus Alper Yilmaz dirigía la red de mensajeros encargada de transportar efectivo hacia la base de Hezbolá en el Líbano. Las autoridades estadounidenses señalaron que utilizaba casas de cambio en Turquía como cobertura y proporcionaba empresas fantasma y cuentas bancarias relacionadas con transferencias atribuidas a la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán.
Entre los operadores identificados por Estados Unidos se encuentran Halil Ibrahim Kacmaz, Onder Dede y Vasfi Akyuz. También fueron señalados Mehmet Akyuz, Mehmet Acur, Feyyad Karasalih, Masoud Mousafar, Gulay Kaya Savci y Emrah Ayaz, quienes, de acuerdo con la OFAC, participaron en el traslado clandestino de efectivo en vuelos comerciales hacia Líbano.
El Departamento del Tesoro también volvió a designar a Hezbolá bajo la Orden Ejecutiva 13224, al considerar que la organización se encuentra bajo la dirección y coordinación de la Fuerza Quds, particularmente en materia de operaciones y toma de decisiones políticas.
Las autoridades estadounidenses indicaron que la red forma parte de esquemas de financiamiento que incluyen, además del traslado de efectivo, actividades como el contrabando de petróleo, transporte marítimo ilícito y venta de materias primas. Como consecuencia de las sanciones, los bienes e intereses patrimoniales de los 10 señalados que se encuentren bajo jurisdicción estadounidense quedan bloqueados. También quedan prohibidas, salvo autorización de la OFAC, las transacciones de personas y entidades estadounidenses con los sancionados.
El Tesoro advirtió que las violaciones pueden generar sanciones civiles o penales y que determinadas operaciones de instituciones financieras extranjeras con personas designadas podrían provocar sanciones secundarias. La administración de Donald Trump ha endurecido al mismo tiempo su discurso contra Irán. El presidente advirtió que Washington está dispuesto a ampliar la presión para impedir que Teherán mantenga vías financieras destinadas a evadir las sanciones estadounidenses.
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